eMorelia, Michoacán.- La propuesta de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para el próximo Presupuesto de Egresos del ejercicio de 2019 deja desamparado a los gobernadores y alcaldes para cumplir las responsabilidades con su población, indicó Antonio Soto Sánchez, presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
El dirigente estatal abordó la preocupación derivada de la decisión de AMLO de mantener el mismo Presupuesto de Egresos que manejó la administración de Enrique Peña Nieto en su ejercicio de 2018, pues cuestionó que su promesa de campaña de austeridad en el gobierno la ejerza sólo superficialmente.
Soto Sánchez detalló que el ejercicio de 2018 en egresos fue de 1 billón, 900 mil millones de pesos, misma cifra que ejercerá López Obrador en 2019, gracias al aval de su mayoría en el Congreso de la Unión, a quienes calificó el líder perredista de haber perdido su racionalidad para convertirse en empleados del próximo presidente de la República.
En ese tenor, Antonio Soto comparó que los paquetes económicos que le dispondrán los estados y municipios será de 700 mil millones de pesos para el ejercicio de 2019, reducido a un 50 por ciento, pues en 2018, el monto destinado a repartir entre esos dos niveles de gobierno fue de 1 billón, 500 mil millones de pesos.
El presidente del PRD Michoacán acotó que el siguiente presidente de México estará cooptando las acciones del nivel estatal y municipal para responsabilizarse con la ciudadanía, para volver a las viejas prácticas en los años 70, que obligaban a los gobernadores y alcaldes a rogarle o pedirle permiso al mandatario del país para ejercer más recursos.
El dirigente estatal del Sol Azteca complementó que estas practicas deben cesar, pues es un retroceso de 30 años.
Agregó que en otros países el recurso que maneja el gobierno se divide entre los tres niveles en partes iguales, es decir, 33 por ciento para cada estrato de gobierno, mientras que en México, la Ley de Coordinación Fiscal distribuye en desigualdad el 80 por ciento a la Federación, 16 por ciento a los estados y un 4 por ciento a los municipios, en un sistema centralizado de gobierno, que a próximos días de renovarse, no cederá a la igualdad de recursos entre los niveles de gobierno.







