Por el bien de México, el presidente electo y los integrantes del que será su gabinete deberían de bajarle varias rayas a su ánimo y ganas de pelear y confrontar. A su inclinación por el enredo, el engaño y la mentira. Cierto: ¿para qué tanta bulla, tanto ruido y tanto escándalo? En un mes gobernarán para más de 100 millones de mexicanos, que no merecemos amanecer un día sí y otro también bajo la sombra de la incertidumbre y la polarización que provocan los mensajes cargados de odio y encono.
¿Así piensan gobernar? ¿A partir de la división y el enfrentamiento entre el ‘pueblo bueno y sabio’ (que son sus seguidores) y los malos, corruptos, vendidos, conservadores y demás insultos con los que AMLO acusa a quien no entiende, no sabe o no cree en lo que dice?
Vamos otra vez a las propias palabras del mandatario electo, sus preguntas: ¿eso es democracia? ¿Ese es el cambio prometido? ¿No les han avisado que Mexico ya cambió? Que alguien les avise; díganles que México ya cambió y que las campañas políticas terminaron en junio pasado.
Y otra pregunta: ¿a la bulla, el ruido, el escándalo y los insultos le van a sumar los engaños y las mentiras?
Porque si es cierto que detrás o en el fondo de la construcción del aeropuerto había tanta corrupción, tanta complicidad y tanto abuso, ¿para qué la faramalla de la consulta? Simplemente se esperan a ser gobierno, cancelan esa obra “monumento a la corrupción” y sanciona o mete a la cárcel a los corruptos.
¡Ah, pero no! Resulta que después de que el presidente electo dice en un video que no fue el “pueblo sabio”, sino él y solo él, quien decidió cancelar la construcción del aeropuerto en Texcoco por la enorme corrupción que escondía, ordena crear una comisión que a irá a buscar a los supuestos corruptos para “tranquilizarlos”, “serenarlos” y ofrecerles nuevos contratos.
¿En qué quedamos? ¿Son corruptos y abusadores o no? ¿Por qué acusa y luego mima y perdona?
Y a todo esto: ¿dónde están las pruebas de cada acusación? Ninguna. Puro ruido, bulla, escándalo… insultos, engaños y mentiras.
Porque mentira es lo que dijo Julio Scherer Ibarra, próximo consejero jurídico de la Presidencia de la República. ¿De dónde saca el abogado que pueden “trasladarse” contratos de Texcoco al inexistente proyecto de Santa Lucía? ¿De dónde saca este abogado que así se respetarán contratos y derechos? ¿Y dónde está el proyecto ejecutivo de la obra en Santa Lucia? ¿Y las licitaciones?
Finalicemos con más palabras de AMLO: ¡serenense! ¡tranquilícense! Ya ganaron, en un mes serán gobierno. Y por el bien de Mexico, ya bájenle cinco rayas a sus ganas de pelear y confrontar. Para qué tanta bulla, tanto escándalo, tanto ruido y tanto insulto…
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







