Vía de conexión terrestre del puerto industrial de Lázaro Cárdenas con el resto del país, la autopista Siglo XXI es estratégica para el Estado mexicano y la actividad comercial de las naciones del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).
Más relevante y transitada será aún con la Zona Económica Especial Lázaro Cárdenas-La Unión que -es la idea del proyecto- convertirá al puerto michoacano en un centro logístico para el comercio internacional.
Vista la dimensión de los 360 kilómetros de la autopista que corre de Lázaro Cárdenas a Uruapan y de las exigencias normativas de la Zona Económica Especial, se justifican las medidas de seguridad y vigilancia que desde marzo pasado se implementaron en la ruta, con operativos conjuntos y coordinados por el Ejército, Marina y las policías Federal y de Michoacán.
Para el gobierno de Silvano Aureoles el tema se convirtió, además, en una prioridad del plan de desarrollo de la entidad, punto modal de cualquier estrategia que en el futuro se siga para atraer inversiones -incluso en el campo turístico-, generar empleo y mejores condiciones de vida en la región.
No es exagerado advertir, entonces, que extremar las acciones de seguridad en la Siglo XXI resulta fundamental para el desarrollo económico y social del estado y de toda la región centro-occidente del país, amén del impacto que tiene en el combate a la delincuencia organizada, sobre todo en sus modalidades de tráfico de mercancías, de drogas sintéticas y de combustible.
Todo esto viene a cita, porque ayer durante la gira del presidente Enrique Peña Nieto para inaugurar la segunda etapa de la autopista Jiquilpan-Sahuayo, celebró el mandatario que la economía de Michoacán ha crecido en los últimos tres años a un ritmo sostenido del 3.6 por ciento anual, por encima de la media nacional, en tanto que la producción agropecuaria creció 38 por ciento, con respecto a los niveles de 2012. La inversión extranjera en Michoacán durante estos años también reportó un incremento del 40 por ciento.
Alcanzar esos indicadores no hubiera sido posible sin la coordinación para mejorar la seguridad en la entidad, reforzando la vigilancia en las instalaciones e infraestructura estratégicas para la economía y el comercio de Michoacán.
La semana pasada, por otra parte, se dieron a conocer algunos resultados del operativo para hacer más la autopista Siglo XXI, destacando el acompañamiento que efectivos militares y policiacos han dado a mil 400 autotanques que transportaban hidrocarburos y 58 autobuses de pasajeros.
A ocho meses de haber iniciado el nuevo esquema de vigilancia en esa importantísima carretera, los robos disminuyeron a cinco -todos resueltos a satisfacción de los afectados- y únicamente se han reportado tres accidentes.
El despliegue de vigilancia y apoyo ha dado resultados. Y es importante decirlo porque parece que, por fin, a trece años de su inauguración, la autopista Siglo XXI es vista y tratada como lo que es: estratégica para el Estado mexicano y el comercio internacional.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







