FOTO: Wendy Rufino / ACG

Digámoslo así, de manera sencilla: cerramos semana con dos buenas noticias; importantes para el estado y para la ciudad: por fin se abrirá el Ramal Camelinas, la obra vial más importante de Morelia de los últimos años, y se llevará aquí la quinta Feria Nacional de los Pueblos Mágicos, iniciándose una estupenda racha para el turismo del estado, que ya espera el Festival Internacional de Cine y las celebraciones por el Día de Muertos.

Así es, sin peros, dos muy buenas noticias. De la vialidad que unirá los dos polos comerciales más importantes de la capital michoacana, se encontró salida por la única puerta que quedó abierta desde el momento en que el ayuntamiento capitalino resolvió no recibir la obra; ahí hubo consideraciones técnicas, de ingeniería, presupuestales y, claro está, políticas.

Y en ese braceo político, el Gobierno del Estado optó por hacer suya la administración de la vialidad, cuya construcción fue autorizada, fondeada y supervisada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Salomónica decisión para beneficio de un amplio sector de la población que pedía a gritos -literalmente- la apertura del ramal.

Es un hecho que decenas de miles de morelianos y morelianas que viven y/o trabajan entre esos dos polos citadinos que se unen lo agradecen; es cierto que el sector turístico (hoteles y restaurantes) estará de plácemes; está claro que la industria de la construcción y los desarrolladores inmobiliarios tendrán amplios beneficios y crecerán sus utilidades; será, seguramente, de un fuerte impacto para el desarrollo comercial y de servicios.

El debate puede seguir; pero el hecho es que Morelia y sus habitantes necesitaban esa vialidad. Posponerla, hubiera llevado al colapso de una buena parte de la Loma de Santa María, por años saturada por el tráfico y alternativas de circulación sencillamente inviables, abiertas más por necesidad que por planeación y seguridad.

Buena noticia, pues: el Gobierno del Estado operará y se encargará del mantenimiento del ramal, que será abierto oficialmente la próxima semana. Y colorín colorado, esta historia ha terminado. ¿Sí, verdad? Qué bueno.

Entonces a disfrutar el fin de semana de los pueblos mágicos de México, que ya son 111 y que, en mucho, son calles, cerros y lagos espejo de los rasgos más importantes de nuestra historia, cultura y tradiciones.

Y que se bien aproveche para la promoción turística del estado, sobre el que estarán los ojos y la atención del mundo cultural y artístico en las próximas tres semanas…

Son buenas noticias. Hay que decirlo así, de manera sencilla. Sin peros…

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

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