En Michoacán no volverá a darse la fragmentación del diálogo entre la federación y el estado como ocurrió en sexenios pasados.
Así, tajante, fue el argumento que esgrimió el futuro coordinador general de programas integrales de desarrollo del gobierno federal, Gabriel García Hernandez, para despresurizar el tema de los nombramientos de los coordinadores generales que sustituirán a los actuales delegados federales en los estados de la República.
Dijo más el político que se encargará de dar forma al proyecto: ni rebasarán el poder, atribuciones y mandato de los gobernadores, ni se violentará el pacto federal ni atentará contra la soberanía de los estados.
El senador García Hernández, reconocido por su cercanía con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador (fue jefe de adquisiciones en el gobierno de AMLO en la capital del país y secretario de Organización de Morena), estuvo ayer en Morelia invitado por el ayuntamiento local para ser orador oficial en la ceremonia conmemorativa del natalicio de José María Morelos.
Importante fecha para tan pertinente aclaración y precisión, que no estaba de más para establecer los parámetros de lo que será la relación entre los estados y la federación a partir del próximo primero diciembre, ya con López Obrador como presidente de la República.
Y son, por lo pronto, buenas referencias. Dentro de lo políticamente conveniente.
Señales para tomarse en cuenta al momento de las reformas que se hagan para el funcionamiento del nuevo gobierno.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







