En un ambiente de acusaciones, descalificaciones, desconfianza, confrontación y escándalos, difícilmente se avanzará. Y ni modo, les guste o no, a unos y a otros: la casa es de todos. No estaría mal, pues, que le bajaran, todos, dos rayitas a su estridencia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí