Ante lo evidente, la pregunta es válida: ¿quién o quiénes se harán cargo del gobierno federal en los próximos tres meses?
Desde el lunes cuando el presidente Enrique Peña Nieto salió a dar conferencia conjunta con Andrés Manuel López Obrador, con la mayoría de los integrantes de su gabinete como testigos y ahora en las entrevistas que está dando, queda claro que el mexiquense ya se fue. Ya se está despidiendo; consiente o inconscientemente, ya habla de su cargo en pasado.
Y si ese ese mensaje está dando la cabeza del grupo, ¡pues ya podremos imaginar cómo andan de ánimo sus colaboradores!
Por lo visto y dicho, Peña solo espera presentar su sexto y último informe de gobierno y adiós. En lo mismo deben andar en el gabinete legal y ampliado: preparando los famosos ‘libros blancos’ del cierre de administración y preparando la entrega a quienes los relevarán en el cargo.
La claudicación -actúan como si así fuera, con entrega de la plaza y todo- del mexiquense y su grupo se dio desde la semana posterior a los comicios del primero de julio y hoy es más que evidente. Los resultados: el espiral de la violencia cada semana marca nuevos índices históricos a la alza; importantes obras de infraestructura se detuvieron y están a la deriva; empiezan a reportarse casos de de inmovilidad administrativa; reina la incertidumbre por el anuncio del próximo gobierno de recortes de personal y salariales, y viene el cierre presupuestal de fin de año, en el que son muchos y cuantiosos los compromisos de estados y municipios.
Las cosas amenazan con ponerse peor, repetimos, luego del primero de septiembre cuando Peña presente su último informe.
¿Por qué? Porque a partir de entonces y con el inicio de la 64 Legislatura, la atención se concentrará en las iniciativas de ley que interesan al presidente electo Andrés Manuel López Obrador para el inicio de su gestión a partir de diciembre.
Porque en los próximos meses, ya instaladas las mayorías lopezobradoristas en las cámaras del Congreso de la Unión, empezarán a aclararse las dudas que persisten sobre los recortes salariales y de personal y el nuevo rumbo de la administración federal… todo sin haber empezado aún el nuevo gobierno.
El país se meterá además a los foros y consultas populares para definir las futuras políticas de seguridad, educación, si se construye el nuevo aeropuerto internacional de México y las que se acumulen.
Y mientras todo eso ocurre, otra vez la pregunta: ¿quiénes se harán cargo de la conducción del gobierno federal?
Enrique Peña ya no dijo que no se cuenta con él. Ya está despidiéndose. Adiós.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







