La incorporación del ex gobernador de Michoacán, Lázaro Cárdenas Batel, al equipo más cercano del presidente electo de Mexico puede analizarse a partir, entre otras, de dos lecturas: la reconciliación de Andrés Manuel López Obrador con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y el fortalecimiento de un proyecto político y de gobierno, por un lado, y el muy deseable contrapeso al empresario Alfonso Romo Garza en la burbuja lopezobradorista, por el otro.

Cárdenas Batel, también ex diputado federal y senador de la República, fue nombrado ayer por el mandatario electo como su coordinador de asesores y de inmediato se colocó -las imágenes cuentan y dicen mucho- junto y a la izquierda de López Obrador. La cercanía que tendrán está fuera de toda duda.

Incluso, crónicas y columnas de periodistas de Ciudad de México que estuvieron pendientes en la víspera de la reunión de gabinetes -saliente y entrante-, dieron cuenta del peso que tendrá la participación y opinión del nieto del general Cárdenas al lado del tabasqueño: llegaron juntos a Palacio de Gobierno y durante el encuentro con Enrique Peña y sus colaboradores, el ex gobernador michoacano estuvo siempre al lado del próximo jefe del Ejecutivo federal.

Otra vez: las imágenes toman forma, revelan y dan contenido a los hechos.

No hay duda, pues, que las diferencias que en el pasado hubo quedaron superadas. La presencia física de la familia Cárdenas en el grupo que habrá de gobernar al país a partir del próximo primero de diciembre, lo fortalece y le da nuevos aires, tanto en México como en el extranjero.

Pero la llegada de Cárdenas Batel al primer círculo de López Obrador, paralelamente fortalece al proyecto político a futuro del partido Morena, pues desde los sectores sociales y de izquierda allegados al cardenismo se verá el nombramiento del hijo del
Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como el fin del periodo donde ganaban las diferencias; reconocerán en el hecho que ha llegado el momento de la reconciliación, y paulatinamente se dará la confluencia en un sólo proyecto político y de gobierno.

Por lo que hace a lo que será el trabajo de staff del futuro presidente, apuntábamos como deseable que dentro de ese pequeño círculo, tuviera un contrapeso el empresario Romo Garza, quien era perfilado en algunos sectores para convertirse en el “todo poderoso” jefe de la oficina de la presidencia.

La incorporación de Cárdenas Batel al grupo, lo oxigenará y echará abajo, sin duda, las visiones de quienes empezaban a ver en la figura de Romo algo así como el “poder atrás” de la silla presidencial.

El mensaje también está claro para el empresario.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

 

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