Con el inicio del ciclo escolar 2018-2019, empiezan también a sonar las golondrinas para la reforma educativa, que será presa fácil de devorar para el SNTE (que poco a poco estará nuevamente bajo el control de Elba Esther Gordillo), la CNTE y la consulta -otra más- que organizará el equipo del presidente electo.
No tiene futuro la reforma educativa. Punto. Lo dijo además, una y otra vez en su campaña, el futuro mandatario: va para atrás.
Y no habrá nada ni nadie que lo haga cambiar de opinión, aseguran bien quienes lo conocen: es mucha la clientela y de gran peso la que se sentirá defraudada en caso de que AMLO no les cumpla.
La consulta popular -con foros informativos, por supuesto- sólo servirá para reafirmar su convicción. ¡Benditas las consultas que saben interpretar lo que el líder desea!
La maestra Gordillo -cuyo regreso a dirigir el poderoso sindicato magisterial está cantado- dará plenas garantías del éxito y buen desarrollo de los foros y la consulta.
Ella sabe cómo hacerlo. Su venganza política la tiene en bandeja, lista para ejecutarla.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







