Porque ya está a punto de abandonar el Palacio Municipal hay que pedirle a Alfonso Martinez Alcázar una muestra de responsabilidad -ahora sí que una y nos vamos- y dejar de improvisar con los temas de seguridad.
La improvisación no es buena. Y menos con un tema tan serio. ¿O que creía el reprobado alcalde? ¿Que intentar desalojar comerciantes y ambulantes era salir de shopping en domingo?
Otra vez se equivocó y fallaron los asesores -bueno, con ese cargo cobran- y su impericia e improvisación quedaron en evidencia:
Alfonso Martínez se vio nuevamente rebasado en un tema de seguridad pública.
Así es: un operativo que se antojaba de rutina por la presencia de puestos ambulantes, se salió de control y terminó en zacapela entre los ambulantes y los uniformados de la Policia Morelia en las inmediaciones del Mercado Independencia.
En el colmo de la irresponsabilidad, a fin de justificar la vapuleada con aguacates que recibieron sus policías acreditados y de élite, desde el ayuntamiento lanzaron la acusación de que entre los locatarios confluye el crimen organizado.
Irresponsabilidad tras irresponsabilidad. Ni hablar, el que con leche se quema hasta al jocoque le sopla.
Y ya en el desenfado absoluto, acabó pidiendo auxilio a la Policía Michoacán, sí con la que sistemáticamente se negó a coordinarse en tres años.
Ojalá de todo esto haya tomado nota el alcalde electo Raúl Morón Orozco, para que durante su ya muy próxima gestión impulse la coordinación y la cooperación en un tema tan sensible para los ciudadanos.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







