Mañana se celebrará el tercer foro para encontrar una propuesta para la pacificación del país. El perdón es indispensable para la paz, dicen los organizadores y quienes estarán en el Gobierno Federal a partir del primero de diciembre; reparación del daño, justicia y castigo a crimínales, exigen víctimas y familiares.
Aquí una propuesta, concretita, como se decía antes:
El Estado mexicano no debe nunca más olvidar a decenas y decenas de comunidades rurales y colonias urbanas en el país en las que el vacío de las instituciones fue (es) ocupado por grupos delincuenciales.
No puede seguir siendo omiso e irresponsable en la toma de decisiones y cumplimiento de sus obligaciones. No hay nada mejor que cumplir y hacer cumplir la ley, en todos los ámbitos del ejercicio público y del poder político.
El Estado mexicano está obligado, constitucionalmente, a asegurar la tranquilidad y seguridad de sus ciudadanos, tanto en su persona como en sus bienes. ¿Qué hace y qué va a hacer el Estado mexicano para ofrecer esas garantías? Porque actualmente ni siquiera el libre tránsito por las carreteras del país está libre o exento de peligros y riesgos.
Porque el secuestro, la extorsión, el robo de vehículos e incluso los bloqueos con violencia sigue a la alza, sin que los ciudadanos vean o sientan algún tipo de protección y seguridades.
¿Perdón? ¿Reconciliación? Todo parte de la respuesta del Estado mexicano y sus acciones para garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Y hasta ahora, ni el presidente electo y próximo jefe del Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ni quienes serán sus colaboradores, nos han dicho cómo le van a hacer.
Cuando lo hagan y una vez que podamos empezar a ver resultados: justicia, reparación del daño y castigo a los culpables (o sea, combate firme a la impunidad), entonces podremos hablar de perdonar y perdonados.
No antes. No la amuelen.
Aquí se queda… !Aquí entre nos!







