Dos son los grandes objetivos que al corto plazo se trazaron los responsables militares y policiacos de la llamada ‘Operación Limpieza” que se despliega, sobre todo, en la Tierra Caliente de Michoacán: evitar el resurgimiento de los grupos de autodefensa e intentar blindar a la entidad de convertirse en territorio de guerra declarada entre grupos de la delincuencia organizada que operan en el centro-occidente del país.
Disparados los índices de violencia y número de homicidios con armas de fuego en aquella región, donde proliferan células delincuenciales que tienen asoladas comunidades enteras, los informes del Ejército y de la Policía Federal indican que puede gestarse en algunos municipios la conformación de grupos de civiles armados para proteger sus bienes y sus vidas.
Además de la Tierra Caliente, se incluyen municipios de la Costa y Sierra-Costa, entre los considerados de “alto riesgo” por los propios habitantes que no ven para cuando pueda terminar la violencia e inseguridad que explotó hace más de 10 años.
La situación tiende a agravarse por la incursión en Michoacán —cada vez más notoria— de células crimínales que operan en entidades vecinas, destacadamente de Guerrero, Jalisco y Estado de México, que ya han protagonizado enfrentamientos y vendettas con las bandas asentadas desde hace años en el estado, herederas del poder de fuego, organización y base social del cártel que dominó durante años: ‘Los Caballeros Templarios’.
Para los mandos federales, no existe evidencia de que Michoacán sea territorio de guerra declarada entre grupos criminales o entre cárteles nacionales, pero sí se tiene el registro de un número mayor de enfrentamientos entre integrantes de las bandas locales contra enviados de organizaciones con base en los estados de México, Jalisco y Guerrero.
Una guerra declarada entre grupos criminales es la que tiene en vilo a Guanajuato, entidad que se convirtió en una de las más violentas de 2015 a la fecha, por los constantes enfrentamientos entre bandas que se disputan no sólo el tráfico de drogas, sino el control del robo de combustible en esa entidad.
Con esos informes, los peligros inminentes y la experiencia ya vivida en Michoacán, se decidió la ‘Operación Limpieza’, una especie de operativo de contención ante lo que se veía venir…
Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!







