De seguir como van, los partidos de lo que electoralmente se llamó coalición Por México al Frente (PAN, PRD y MC) pasarán rápido del fracaso en las urnas al escarnio de la opinión pública. Y se harán todavía más chiquitos, políticamente hablando.
¿Hasta dónde pueden llegar? Las pistas nos las dieron los partidos Acción Nacional y Movimiento Ciudadano. Exactamente a un mes de los comicios se desdijeron y desmarcaron de lo que ellos acordaron, supuestamente defendieron y hasta publicitaron en los medios convencionales y las redes sociales.
Ahí están los del MC con su promocional. Todos con su hueso legislativo —diputación o senaduría—, poniéndose al servicio de los ganadores de la elección: Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena. El maestro Dante Delgado (así lo distinguía Ricardo Anaya) dando clases de alta política. Vaya, vaya, ¡qué bonitos todos y bonitas ellas!
¿Y el dichoso Frente? ¿Y el joven maravilla? ¿Y todos aquellos rollos contra el ‘mesianismo’ y ‘autoritarismo’ de López Obrador? ¡Ah! Ya sabemos: era puro cuento. Nomás para tener espacio en los medios… y claro, hacerse de un cargo que les permita vivir del erario público los próximos años.
Por cierto: ¿alguien sigue dudando que el lopezobradorismo tendrá mayoría calificada en el Congreso de la Unión?
Bueno, en lo que estábamos: el que se llevará las palmas y oso de oro al gazapo del año —difícil se ve que alguien se lo arrebate— es el panista Marko Cortés Mendoza, quien por sus dichos, se nota a leguas, no lo calienta ni el sol: después de 12 años no tendrá cargo legislativo. Y no sabe qué hacer ni qué decir.
Por eso ayer se puso a despotricar contra lo que fue el Frente: un “acuerdo cupular con el que yo nunca estuve de acuerdo”. A ver a ver, ¿y si no lo estaba por qué entonces tan aplaudidor y sonriente se veía frente a las cámaras?
¡Cómo sonreían Marko y Damián Zepeda cuando flanqueaban a Ricardo Anaya! Se confirma lo que tanto se dijo: esas sonrisas generan desconfianza. Eran fingidas, algo perversas.
¿Alguien quiere seguir buscando explicaciones al fracaso del Frente?
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







