Inicia este jueves, dicen los responsables de la organización del proceso electoral, un periodo de reflexión de tres días antes de acudir a las urnas el próximo domingo primero de julio.

El asunto es que, en general, las campañas resultaron poco claras en propuestas para los ciudadanos; las más esperadas, vistas y comentadas campañas presidenciales marcaron esa tónica: muchas promesas, decenas de proyectos, infinidad de compromisos… nomás que nunca nos dijeron los candidatos cómo le van a hacer para cumplir.

Así que para reflexionar, lo que se dice reflexionar, muy poco ofrecieron los candidatos presidenciales a los alrededor de 88 millones de mexicanos que están en posibilidades de votar el domingo.

Pero bueno. El caso es que se acabaron las campañas, los discursos, la lotería de ofertas, los spots en radio y televisión y la presentación casi todas las semanas de encuestas.

¿Suficiente información para salir a votar? Tal vez sí. Pero para reflexionar, lo que se dice reflexionar, fueron en general campañas pobres, muy pobres.

Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!

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