La decisión del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM) de invalidar la candidatura del ex líder de las autodefensas, José Manuel Mireles, al Congreso local, podría tener repercusiones de alcance nacional; primero, porque la resolución ocurre a tan sólo un mes de la jornada electoral, y segundo, porque aún está pendiente de resolverse la impugnación presentada contra la candidatura al Senado de Nestora Salgado, figura surgida también de los grupos de autodefensa, en este caso de Guerrero.
Cabe señalar, además, que tanto Mireles como Salgado son propuestas del partido Morena, ambos por la vía plurinominal: el michoacano ocupaba hasta anoche el primer lugar de la lista al Congreso local, y la segunda fue ubicada en la novena posición de la lista nacional de ese instituto político. La ‘ex comandanta’ también es compañera de fórmula de Félix Salgado Macedonio en la contienda guerrerense por los escaños en la Cámara Alta.
Cierto que los casos de Mireles y Salgado son distintos: el primero fue impugnado por su propio correligionario, Francisco Cedillo, quien fue desplazado de la lista pluri en favor del médico de Tepalcatepec; la candidatura de Nestora, en tanto, es reclamada por el PRI, por los procesos penales abiertos en su contra y el agravante reconocido ahora de su doble nacionalidad, mexicana y estadunidense.
Sea como sea, la resolución de los magistrados del TEEM será motivo de presión y usada, por unos y por otros, en la batalla electoral, que entra hoy en su recta final. Los priistas buscarán, exigirán que los órganos electorales federales volteen a Michoacan, pues el fondo de su postura -encabezada por su candidato presidencial José Antonio Meade- es que los presuntos delincuentes no pueden ser premiados con candidaturas por Morena.
Y hay que recordar que el ex dirigente de los grupos de civiles armados en la entidad estuvo preso acusado de portación y almacenamiento de armas de uso exclusivo del Ejército.
Morena, por su parte, podría ver con recelo la resolución del Tribunal michoacano -motivada por la impugnación de un morenista como Cedillo, que originalmente había sido electo para ocupar el primer lugar de las pluris al Congreso local- y considerarla como la antesala de lo que puede ocurrir con la candidatura de Nestora Salgado, a quien Andrés Manuel López Obrador defiende, pues se trata -dice- de una “luchadora social”.
Ayer mismo, horas antes de conocerse la decisión del TEEM de invalidar su candidatura, Míreles se lanzó contra Meade, calificándolo de “soberbio” y de ser parte de “los pésimos gobiernos que convirtieron al país en una zona de guerra, dejando a nuestras comunidades a merced del crimen organizado”.
Así quedaron las cosas. Y el debate que se viene, puede ser algo más que ríspido.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







