Para la Coalición PAN-PRD-MC en Michoacán, la gira sabatina de su candidato presidencial Ricardo Anaya fue como un bálsamo, que ahuyentó fantasmas y disipó dudas: no hay fracturas, no hay desconfianza ni tampoco recelos entre sus protagonistas.
Y si las imágenes dicen más que las palabras, las vistas en Sahuayo y, sobre todo, en Morelia, fueron elocuentes: estuvieron todos los que son. Cada cual en su lugar, sin demérito ni desconocimiento de la importancia que cada uno y cada una tiene en la coalición.
¡Ah! Pero por supuesto que tampoco faltaron las palabras. Mensaje completo, clarito: los frentistas están unidos y mantienen en lo alto su objetivo. Van por la Presidencia con Anaya y, en el caso de Michoacán, por la mayoría que les permita llevar a Antonio García Conejo y a Mireya González al Senado de la República, y ganar la capital Morelia, sobre todo, pero no lo único.
A los de la Coalición Por México al Frente les hacía falta un encuentro así. Y lo tuvieron en Morelia. Dirigentes y liderazgos nacionales y locales, candidatas y candidatos, todos participaron en el mensaje de unidad y fortaleza interna: Ricardo Anaya, Toño García, Jesús Zambrano, Marko Cortés, Carlos Navarrete, Mireya González, Carlos Quintana, Martín García Avilés, José Manuel Hinojosa… sí, todos los que son.
Con ellos, lo más importante: las militancias de uno y otro partido se dejaron sentir, multiplicados por miles tanto en Sahuayo como en Morelia. Hay fuerza partidista y así se mostró.
Ricardo Anaya y Toño García mostraron, cada uno, el liderazgo que tienen y su responsabilidad en la conducción del barco: “Es un honor recibir en Michoacán al próximo presidente de la República”, saludó el perredista al panista. No había necesidad de más. Los candidatos a la Presidencia y a la cámara alta ya no se separaron.
Anaya: todo el apoyo es para Toño y con él vamos a ganar el Senado de la República en Michoacán. Y a las preguntas que se plantearon: el gobernador Silvano Aureoles no es candidato; cuando “yo sea presidente tendré con él una relación de absoluto respeto y coordinación institucional”.
No había qué decir más. No hay rupturistas en el frente. Quedó claro el mensaje.
Porque como dijo Jesús Zambrano: los objetivos están definidos.
Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!







