“Se escucha sincero”, “transmite confianza”, “conoce bien el estado”, “se ve con muchas ganas”, “tiene experiencia”, son algunas de las frases con la que empresarios de Uruapan identificaron al candidato al Senado por la coalición PRD-PAN-MC, Antonio García Conejo, tras un encuentro que sostuvieron el pasado viernes.
Se empieza a dar esa simbiosis entre el candidato y grupos sociales, líderes de opinión y representantes de los sectores productivos de la entidad. Toño García ha encontrado el vehículo idóneo para llegar a la gente, convencerla y recorrer ese camino que concluya en una alianza con la sociedad michoacana.
Así se ve al interior de su equipo de campaña, a 47 días de la jornada electoral, y en la coyuntura de un proceso electoral en el que está en juego la Presidencia de la República y la composición del Congreso de la Unión y que ha tenido como marcas la polarización, la ‘guerra sucia’, el enfrentamiento y la violencia.
Toño García, sin embargo, se ha mantenido al margen de la confrontación. En ese encuentro con empresarios uruapenses, el candidato al Senado de la República refrendó su compromiso con una campaña de propuestas, de ideas y de claridad en el trato con los ciudadanos e inclusive, los abanderados de otras fuerzas políticas.
Su determinación para evitar el choque y la ‘guerra’ de descalificaciones, y dar paso al diálogo e interacción con los michoacanos, marca la diferencia, es ya comentario generalizado y convence a los electores, sobre todo porque se trata de una elección que seguramente redefinirá el papel del Poder Legislativo en los próximos años: cualquiera que sea el resultado en las urnas, las cámaras de Senadores y de Diputados deberán ser el verdadero contrapeso del Poder Ejecutivo y asegurar los equilibrios necesarios, indispensables para la marcha del país.
De ahí la doble trascendencia de los comicios de este año y la elección de los futuros legisladores federales, cuya relación con quien resulte ganador en la contienda por la Presidencia, está llamada a ser parteaguas en la historia del país.
Y como bien apuntó García Conejo en el intercambio de referencia con los empresarios de Uruapan, en una de sus intervenciones más aplaudidas: no más un Congreso sumiso al poder presidencial; no más una relación desigual y/o de confrontación. Las demandas centrales de los mexicanos exigen una relación constructiva, de entendimiento y de respeto.
Por ahí va el camino.
Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!







