Foto: Internet

Yolanda Gutiérrez

Morelia, Michoacán.- El médico deja al recién nacido en el regazo de su madre. Lo usual es que lo haga la enfermera, pero esta vez se trata de un caso extraordinario. La cesárea fue exitosa. “Es un varoncito y se parece todo a ti”, le dice casi en tono paternal el ginecólogo a la niña de 12 años, ahora madre, cuyo rostro pasa de la incredulidad al azoro.

La conmovedora escena es observada por los padres de la menor que no pueden evitar el llanto. “Los dos traemos muchos sentimientos encontrados que no sabemos cómo procesarlos”, confiesa Cristina, la joven abuela que no rebasa los 35.

Jimena, oriunda de Zamora, terminaría este año el sexto grado de primaria. Interrumpió sus estudios para sobrellevar un embarazo “sin sobresaltos”, comparte su madre, que accede a contar la historia “para que como padres aprendamos a entender las señales que nos envían  nuestras hijas e hijos cuando se apartan de las cosas que no son las de su edad”.

Cristina y Rubén, su esposo (se protege la identidad de la madre, padre e hija), él también de 35 años, dicen que no asimilan aún la nueva condición de madre de Jimena. “Es muy difícil, mi niña debería estar jugando con muñecas, es algo que no alcanzamos a entender. Ya amamos a este bebé porque lleva nuestra sangre, pero esta situación también nos ha dejado muchas amarguras”, confiesa Cristina.

Las cifras recientes de embarazos en adolescentes en Michoacán ilustran el tamaño del problema: 23 mil 897 niñas y jovencitas de entre 10 y 19 años de edad se convirtieron en madres en dos años (2015-2017). Pero son sólo los casos que llegaron a hospitales de la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM). No se contabilizan los que recibieron IMSS, ISSSTE y el sector privado, explica el subsecretario de Salud, Carlos Ramos Esquivel.

El funcionario desglosa en dos, los grupos de atención prioritaria de la SSM en materia de prevención de embarazos en adolescentes; esto es, de 10 a 14 años y de 15 a 19 años. Para ambos rangos de edad, las cifras comparativas 2015 contra 2017 reportan números que preocupan.

En 2015, la SSM documentó 1,050 embarazos en mujercitas de entre 10 años a 14 años. En 2017 la cifra se redujo a 847 casos. Un avance, ligero, pero al fin avance, señala Ramos Esquivel.

Paralelamente, la estadística comparativa en el mismo periodo, pero en mujeres de 15 a 19 años reporta 11,000 casos en 2015 y un número similar en 2017. La incidencia se mantuvo en ese rango de edad en los dos años. Ello está asociado a que en esta etapa de vida confluyen factores como la convivencia de las adolescentes en la escuela o a que ya iniciaron una relación de noviazgo o establecieron un vínculo en pareja, explica el funcionario de Salud.

El subsecretario aporta datos reveladores respecto de la procedencia y el entorno en que se desarrolla este universo de niñas y adolescentes. De los casi 24 mil embarazos documentados en los dos años, entre el 40 y 50 por ciento ocurrieron en los ocho municipios con la incidencia más alta: Apatzingán, Morelia, Uruapan, Zamora, Lázaro Cárdenas, Zacapu, Los Reyes y Buenavista. La mayoría de estos casos, específicamente en mayores de 15 años, no están asociados a parejas “formalmente” conformadas.

El médico especialista sostiene que por  razones de edad, los 1,897 casos de embarazos que se documentaron entre 2015 y 2017 en menores de 15 años ocurrieron en un contexto de abuso sexual.

Fiscalía Especializada, la instancia para denunciar

En torno de los embarazos en niñas menores de 12 años se configura el delito de violación equiparada, al margen de que la víctima presente o no daño físico o psicológico, por tanto debe castigar al responsable de este tipo de conductas, subraya Aracely Palomares Miranda, titular de la Fiscalía Especializada de Atención a Delitos vinculados a la Violencia Familiar y de Género, de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Foto: Yolanda Gutiérrez

“Son niñas que no pueden ser sometidas a una vida sexual y de ninguna forma les pueden imponer la cópula, así las convenzan. La persona que le impuso la cópula debe ser castigada, porque la niña a esa edad no está apta para conducirse voluntariamente a una relación sexual. Los padres deben denunciar, y denunciar las personas más allegadas al caso o cualquier ciudadano, porque se trata de un delito de oficio”, exhorta.

Explica que compete al Ministerio Público realizar las investigaciones del caso. Y por lo que ve a si la madre a esa edad es apta o no para la crianza de la criatura, las leyes familiares lo decidirán.

La Fiscal amplía que dentro de la carpeta de la investigación que lleve a cabo la Fiscalía Especializada, “tenemos que arropar y proteger a esta niña que es víctima de un delito, con asesoramiento y asistencia de una psicóloga, para que la menor lleve una vida digna y tranquila”, y esa función, sostiene, le toca a la Fiscalía a su cargo.

Agrega que esta es la instancia que conoce de delitos de índole sexual, de violencia familiar y de trata de personas, “esa es nuestra responsabilidad y la asumimos”. Agrega que es una instrucción del procurador de Justicia del estado dar atención integral a todas las mujeres víctimas de este tipo de delitos.

En el Día de las Madres, la Fiscal Aracely Palomares envía un reconocimiento y un mensaje a madres de familia michoacanas. Reconoce el importante rol que desempeñan en la crianza y desarrollo de sus hijas e hijos; “y esto no termina, a los hijos hay que seguir dándoles atención, ejemplo y educación, porque muchos hogares resienten este tipo de delitos”.

Exhorta a las madres y padres de familia a que sientan confianza de acudir a denunciar cualquier delito y agresión, “que no tengan miedo, porque el agresor, aunque sea un ser querido, debe ser castigado. Que sepan que en la Fiscalía de Atención contra la Violencia Familiar y de Género contamos con personal capacitado y sensibilizado para atender este tipo de ilícitos”.

Prevención, el reto mayor de autoridades y sociedad

Michoacán, situado en el 14 lugar nacional en número de embarazos en niñas y adolescentes, y con una población de 863,885 mujeres y hombres de entre 10 a 19 años de edad, la prevención para bajarle cifras a este fenómeno es hoy por hoy una de las grandes tareas del sector Salud.

En hospitales y centros de Salud de la SSM operan 132 módulos de orientación para niñas y adolescentes; ocho están desplegados en las jurisdicciones sanitarias de los ocho municipios con mayor incidencia de casos.  A través de una estrategia de “Servicios Amigables” la Secretaría de Salud estatal abre caminos para que las y los adolescentes tengan acceso a orientación e información sobre salud sexual y salud reproductiva.

Y es que la meta nacional al 2030, que involucra a Michoacán, es lograr tasa cero de embarazos en menores de 15 años, y reducir en por lo menos 50 por ciento la tasa en adolescentes de 15 a 19 años, que es el grupo más complejo, expone el subsecretario Carlos Ramos Esquivel.

Su evaluación es que hay avances graduales para prevenir los embarazos tempranos. Ya suman 14,134 usuarias y usuarios activos de métodos de planificación familiar; son niñas y niños y adolescentes que van de 10 a los 19 años. “El grueso de usuarias y usuarios es en el rango de 15 a 19 años que ya se están previniendo en embarazos no deseados”, explica.

Admite que es bajo el universo de jóvenes que están tomando medidas de prevención, pues contrasta que si sólo en 2017 (cifras más recientes), la SSM documentó 847 embarazos en adolescentes de 10 a 14 años y 11 mil en adolescentes de 15 a 19 años de edad, el nivel de atención se debe robustecer.  

Dimensiona que a nivel nacional no es una cifra menor los 399,140 embarazos que se registraron en 2016 en niñas y adolescentes de 10 a 19 años.

Así, en medio de esfuerzos institucionales e intentos por bajarle cifras a un fenómeno que no cede, el embarazo de Jimena, la niña zamorana, producto de una violación, hoy engrosa las estadísticas de una realidad inocultable.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí