Morelia, Michoacán.- Las voces de los 15 gobernadores emanados del PRI y de empresarios michoacanos reconociendo “la honestidad” del gobernador Silvano Aureoles en su respaldo a la candidatura presidencial de José Antonio Meade Kuribreña, tiene que revisarse sin anteojos partidistas para entender su trascendencia.

Silvano Aureoles, ciertamente, es militante del PRD, que forma junto con el PAN y el MC la Coalición Por México al Frente, que a su vez postula para la presidencia de la República al panista Ricardo Anaya.

Tal situación, sin embargo, no lo obliga a seguir ‘ciegamente’ la candidatura del joven político queretano, pues desde el 2 de octubre de 2015, antes que perredista, Silvano es gobernador de todos los michoacanos.

En el fondo de esa realidad inapelable, están las claves para entender tanto la postura pública del jefe del Ejecutivo michoacano, como la de sus homólogos de otras 15 entidades y de representantes del sector empresarial de la entidad: el gobernador cree, está convencido que por su experiencia en la administración pública y su perfil político, Meade es la persona idónea para gobernar México a partir del primero de diciembre de este año.

Silvano lanza ese posicionamiento en función de sus “intereses” y necesidades que tiene y tendrá como responsable de la conducción del estado de Michoacan; convencido de que con Meade podrá tener una relación de trabajo y coordinación institucional más fluida, a fin de asegurar la continuidad y pleno respaldo a los diferentes proyectos para el desarrollo del estado, destacadamente la Zona Económica Especial (ZEE) del puerto de Lázaro Cárdenas.

El reordenamiento de las finanzas estatales, así como del sistema educativo en Michoacán -durante muchos años maniatado por la CNTE-, son otros de los temas del interés de todos los michoacanos, no sólo de uno o de otro partido político.

Hay que recordar que Silvano tratará durante tres años más de su sexenio con quien gane en las presidenciales de este año, y mirando hacia ese futuro es que considera que la mejor opción es Meade Kuribreña.

Desde su paso por el Senado de la República (2006-2012), luego como diputado federal y ahora como gobernador, Silvano ha establecido una sólida relación de trabajo con Meade, quien durante los últimos ocho años ha sido dos veces secretario de Hacienda y ocupado la titularidad en Energía, la Cancillería y en Desarrollo Social.

En ese contexto, también debe distinguirse el reconocimiento y suma de los gobernadores del PRI, muchos de los cuales mantendrán relación en los próximos años, algunos inclusive con proyectos comunes o conjuntos, en espera de una cada vez más profunda y eficaz coordinación con el gobierno federal.

Así es de que fuera los anteojos partidistas: habló el gobernador, no el militante. Y qué bueno que así se entienda.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

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