¡Ah, pa’fiestecita que se traen con los dichosos candidatos presidenciales “independientes”!
La resolución del Tribunal Federal Electoral que obligó al Instituto Nacional Electoral (INE) a incluir al gobernador con licencia de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderon “El Bronco” en las boletas electorales es la gota que derramó el vaso del fiasco que ha resultado este “primer experimento” en el sistema político-electoral mexicano.
El caso es que la conclusión no es nada alentadora: la legislación, evidentemente, tendrá que reformarse; los “independientes” no lo son tanto y hacen transas igual que cualquier otro instituto partidista, y ooootra vez se siembra la duda sobre la autonomía del árbitro y juez electorales.
“El Bronco” estará en las boletas, pero ¿y hay algo que festejar? Nada, absolutamente nada, porque hasta las baladronadas del ex gobernador de Nuevo León dejaron de cautivar a quienes se fascinaron con ellas hace tres años.
Esto es lo que nos queda: los candidatos presidenciales “independientes” fueron los primeros en manchar la organización del proceso electoral. Y en el colmo del escándalo, ya ni entre ellos se toleran.
Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!







