Que la coordinadora general de Comunicación Social del gobierno del estado, Julieta López Bautista, sea considerada por el Partido Verde para una diputación al Congreso de Michoacán, es la noticia que confirma lo que desde hace tiempo comentan los más conspicuos de la clase política en la entidad: de los integrantes del gabinete de Silvano Aureoles, es quien mayor crecimiento ha demostrado y consolidado su presencia.
Bajo ese entendido, conocida y probada su militancia perredista, además de su cercanía y lealtad al proyecto político y de gobierno de Silvano, hay que precisar entonces: la eventual postulación de López Bautista no surgiría sólo del Verde, sino de todos los partidos de la Coalición Por Michoacán al Frente.
Porque inobjetable sería también para el PAN y para Movimiento Ciudadano sumar a su proyecto a la funcionaria. Ganarían todos.
Las dudas, sin embargo, deben estar en el jefe del Ejecutivo estatal: a futuro, ciertamente, contaría con una seria, profesional e institucional interlocutora en el Congreso, pero en lo inmediato perdería a quien ha sido una eficaz y responsable operadora de una área clave: la comunicación del gobierno.
La propia López Bautista -quien seguramente ya habló de su eventual incursión en el proceso electoral con el gobernador y los dirigentes de los cuatro partidos de la Coalición-, debe de valorarlo y analizarlo, habida cuenta de su cercanía con el mandatario y la importante labor que desarrolla para su jefe.
Luego de los comicios del primero de julio, variará sustancialmente el escenario político nacional y estatal; para la administración de Silvano vendrá una etapa crucial con el cambio en el gobierno federal, y entraremos de lleno -a partir de 2019- al periodo de evaluación del proyecto silvanista.
Y en esos terrenos, ni hablar, la buena comunicación será fundamental.
Ahí está el dilema.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







