Morelia, Michoacán.- El Estado Mexicano viola diariamente los derechos humanos de migrantes centroamericanos que huyen de la violencia en sus países al detenerles arbitrariamente y deportarles sin explicarles su derecho a pedir asilo ni proporcionarles copias fotostáticas de todos los documentos que les hacen firmar en alguna de las 54 estaciones migratorias, entre ellas el papel de retorno.
Así lo evidenció con datos duros la maestra Madeleine Penman, investigadora para México del Secretariado de Amnistía Internacional (AI), quien presentó en la Casa de la Cultura Jurídica el informe “Ignoradas y sin protección: La mortal devolución de personas centroamericanas solicitantes de asilo desde México”.
A través de 500 encuestas realizadas a 385 personas, puesto que algunas fueron detenidas más de una vez y era una encuesta por detención, Amnistía Internacional documentó reiterados casos de asesinatos de personas al regresar a su país, mismas que no fueron escuchadas por agentes migratorios en su petición de asilo.

Las encuestas fueron realizadas entre mayo y septiembre de 2017 y el objeto fue averiguar cómo cumplen las autoridades mexicanas su obligación de garantizar el disfrute efectivo del derecho a solicitar asilo en México.
De las 385 personas encuestadas, 208 eran originarias de Honduras, 97 de El Salvador, 59 de Guatemala y el resto de una serie de países con menos de 5 casos. El 82 por ciento de las personas entrevistadas eran hombres y el 17 por ciento mujeres; el 2 por ciento se identificaron como transgénero y el 1 por ciento no quisieron especificar su sexo.
Las encuestas fueron realizadas en la cola de establecimientos oficiales, en despachos de abogados, oficinas de la ONU, albergues de migrantes de Chiapas, Tabasco y Coahuila, así como un centro guatemalteco de recepción de personas.
Del informe se desprende que de las detenciones realizadas irregularmente a migrantes durante el 2017, el 25 por ciento corresponde a mujeres y el 75 por ciento a hombres. Sin embargo la cifra podría ser más alta por las nuevas rutas que están tomando los migrantes.
De las 385 respuestas a las encuestas recabadas por Amnistía Internacional, 297 eran migrantes o solicitantes de asilo a quienes el INM había aprehendido en determinado momento. El resto no habían sido aprehendidas por las autoridades mexicanas, o habían sido aprehendidos por la Policía (116 casos), el Ejército (11 casos) o la Marina (4 casos).
Sólo a 1 de 4 cuatro migrantes se les informó su derecho a pedir asilo
Un dato alarmante que deja a México muy mal parado en el trato a los derechos humanos de los migrantes es que de las 297 personas que pasaron por estaciones migratorias, únicamente al 25 por ciento de ellas se les explicó su derecho a pedir refugio o asilo.
Otro dato relevante es que mientras las entrevistas en las estaciones migratorias deberían durar en promedio una hora para realizar un estudio minucioso del caso, el 57 por ciento duraron entre 0 y 10 minutos, el 35 por ciento entre 10 y 30 minutos, el 6 por ciento entre 30 minutos y una hora, y sólo el 2 por tuvo una entrevista de más de una hora.
Madeleine Penman enfatizó en la presentación del Informe que en la gran mayoría de los casos la aprehensión de migrantes por parte de fuerzas de seguridad se realizó de forma ilegal y los casos de torturas, vejaciones, maltratos físicos y psicológicos, así como condicionamientos a firmar el papel de retorno so pena de no recibir comida, fueron frecuentes.
Aun con este panorama desolador para los migrantes forzados provenientes de Centromérica, Madeleine Penman reconoció que hay algunos avances en los derechos de los migrantes forzados, tal es el caso del Programa de Alternativas a la Detención que se puso en marcha desde agosto de 2016 y cual ve en riesgo su existencia con la transición en el Gobierno Federal.
Alrededor de 500 mil migrantes irregulares, sin contar la cifra negra, cruzan por México anualmente huyendo de un contexto de violencia en la región centroamericana, en muchos casos relacionados con las maras, un fenómeno trasnacional que involucra a la región de América del Norte y no únicamente a Centroamérica. Las maras son una de las razones más importantes de la migración forzada en esta región del continente.







