Hoy el ánimo es el de la unidad y la continuidad del frente partidista que tantas expectativas generó. Y podemos adelantar que no habrá rompimiento: PRD, PAN, MC y Verde mantendrán viva la Coalición Por Michoacán al Frente, con todo y las diferencias que surgieron por el tema de Uruapan y el caso de Morelia, donde probablemente se tome la decisión de apostar por el triunfo a partir de la unión de fuerzas, el fortalecimiento del proyecto más que de los nombres.

Los liderazgos partidistas e incluso los precandidatos están poniendo, todos, de su parte, para que la Coalición camine en la ruta trazada que, si se cumple, la convertirá en absoluta ganadora en los comicios del primero de julio próximo.

Destaca, nos dicen, la actitud que ha asumido el perredista Juan Carlos Barragán, quien luego de haber sido acerado como precandidato en Acción Nacional, seguramente sacrificará sus legítimas aspiraciones personales a fin de asegurar la prevalencia de los acuerdos.

Así que, de no haber cambio en las señales, es próximo fin de semana todo quedará resuelto y el panista Carlos Quintana será el candidato de la Coalición Por Michoacán al Frente a la alcaldía de Morelia, fortalecida su postulación y con mayores posibilidades de triunfo, como ocurre siempre que se debaten las ideas y las propuestas y lo único que se impone es la razón y el sentido práctico de la política.

El sábado o domingo se hará el anuncio y se echará a andar lo que en el PAN siguen creyendo será una “aplanadora electoral”.

El fortalecido Anaya

Y hablando de los frentistas, resulta que se cumple con creces la máxima que tanto gusta a los políticos mexicanos: golpe que no aniquila, fortalece.

Es el caso del candidato presidencial Ricardo Anaya, quien despejó el camino con sus aliados del PRD y del MC, e inclusive con panistas que llegaron a dudar de la integridad de su patrimonio, todo por un error de la Procuraduría General de la República (PGR) en el tema de la investigación que involucra al de Querétaro en supuestas operaciones de lavado de dinero.

El mentiroso boletín de prensa que emitió la PGR sobre la “negativa” del aspirante presidencial a declarar sobre los hechos, evidenció que se trata de un intento por desacreditar su campaña política, sentarlo en el banquillo de los acusados y obstruir su plan proselitista.

Y el dichoso boletín tuvo efectos a la inversa: fortaleció a Anaya, unió a los frentistas y despejó cualquier duda: se trata de guerra sucia electoral.

Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!

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