El gobernador Silvano Aureoles contará en la próxima legislatura del Congreso de la Unión con uno de los políticos más cercanos a su proyecto, de lealtad a toda prueba y eficiente operador político: Adrián López Solís, quien seguramente coordinará al grupo parlamentario de su partido, el PRD, pero sobre todo, tendrá la responsabilidad de ser el puente entre los dos poderes en la segunda mitad del sexenio, fundamental para la consolidación de proyectos y políticas públicas orientadas al desarrollo social, económico, eficiencia en el gasto público y fortalecimiento de los nacientes esquemas para el combate a la corrupción.
Con la experiencia de haber sido el responsable de la política interna en el estado durante el primer tramo del gobierno de Silvano, el futuro diputado local conoce con precisión los detalles de los principales problemas y conflictos de la entidad, además de los alcances de cada uno de los planes sectoriales que se han elaborado para atenderlos.
En tal sentido, se espera que con su presencia en el poder Legislativo, éste asuma un mayor protagonismo y dinamismo en la atención de asuntos que no son sólo del poder Ejecutivo, destacadamente los relativos a la educación, la seguridad en las regiones de la entidad, así como el gasto y cuentas públicas municipales.
Sobre esto último, López Solís puede -debe- convertirse en el enlace idóneo entre los poderes Legislativo, Ejecutivo y las administraciones municipales, con el propósito de darle una mayor fluidez a la coordinación entre los niveles de gobierno. Remarcamos: su cercanía y conocimiento del proyecto de gobierno de Silvano y su opción por el diálogo y los acuerdos, expuestos durante su paso por la Secretaría de Gobierno, lo avalan.
Con esas mismas prendas de la negociación, el diálogo y los acuerdos, el todavía titular de Gobierno tendrá la encomienda de mantener vivos los acuerdos plasmados en la Coalición Por Michoacán al Frente con los partidos Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y Verde Ecologista, pase lo que pase en el proceso electoral en curso e independientemente de las diferencias que pudieran surgir durante la definición de las candidaturas locales.
Es más, nos atrevemos a sugerir que desde el momento de su registro como la primera posición en la lista de candidatos de representación proporcional al Congreso local por el PRD, ese debe ser el papel de López Solís: establecer agenda y puntos de coincidencia, no sólo con los demás futuros diputados frentistas, sino inclusive con priistas y morenistas.
Ahora sí que no hay más: para cumplir con esas tareas va López Solis al Congreso de Michoacán. Y para tales efectos y suficiente margen de maniobra es su próximo registro como número uno de la lista pluri del PRD en el estado.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







