La Coalición Por Michoacán al Frente está en riesgo y de acuerdo a lo dicho este fin de semana por los dirigentes del PRD y PAN en el estado podría reventar en cuestión de días. Uruapan es la manzana de la discordia.
¿Punto de acuerdo? Por lo pronto no se ve. Ninguno de los partidos está dispuesto a ceder e incluso han puesto sobre la mesa la misma advertencia: preferible ir solos.
Los panistas alegan que en el convenio de coalición que se presentó ante el Instituto Electoral de Michoacán (IEM), se acordó que llevarían mano en las candidaturas de Uruapan; sin embargo, los perredistas tienen una razón política de peso, innegable: en ese municipio son gobierno y su carta, el actual alcalde Víctor Manuel Manríquez González, es el mejor posicionado en las encuestas y con una intención de voto muy por encima de la opción panista, Mary Dóddoly Munguía.
Cuestión de sensibilidad, objetividad, política real y flexibilidad, como demandó ayer el precandidato perredista al Senado de la República, Antonio García Conejo, quien lamentó no observar una “buena disposición” en el PAN para llegar a los mejores acuerdos que fortalezcan la Coalición.
De su parte, el coordinador de los diputados federales del PAN, Marko Cortés, insistió que el acuerdo le da preferencia a tu partido en Uruapan. Desde hace años con la batuta del blanquiazul en la entidad, el legislador de plano advirtió que si los perredistas no respetan el convenio electoral, “lo mejor es que cada quien vaya por su lado”.
Pero, ¿tiene la mejor alternativa el PAN? Por ahí pasa la posibilidad de mantener viva la Coalición. Y que en todo caso se respete el acuerdo de origen, tanto a escala nacional como al nivel de lo local: que la alianza presente los mejores perfiles y al candidato o candidata que más certeza de triunfo otorgue.
Uruapan, la segunda ciudad más importante del estado, debe ser prioridad de la Coalición, y por lo tanto no puede quedar atada a los intereses de un partido y mucho menos a los de una de las aspirantes, ese es otro de los argumentos del PRD, que en las negociaciones con Acción Nacional ha dejado muy en claro que para el sol azteca es de “altísima prioridad”, máxime que ahí son gobierno.
Así están las cosas en la Coalición, cuya continuidad, hoy, está prendida con alfileres.
¿Punto de acuerdo? Hasta ayer no se vislumbraba. Vienen los días decisivos, y a ver qué pasa.
¿Se puede destrabar el entuerto?, la respuesta es sí y todo hace indicar que la palabra clave es “flexibilidad’.
Finalmente, habrá que hacer énfasis en el mapa político-electoral de la entidad: no pueden aplicarse en Uruapan criterios distintos al resto de los municipios y candidaturas de la Coalición.
Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!







