El ex dirigente nacional del PAN, Manuel Espino, contó al periodista Julio Scherer García: corrían las campañas presidenciales de 2006, del cuarto de guerra del candidato panista Felipe Calderón recibió la llamada de Josefina Vázquez Mota para convocarlo a una reunión con la maestra Elba Esther Gordillo, empoderada dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). El tema: definir alianzas y la repartición de cuotas.
Del libro de Scherer Calderón de cuerpo entero (Grijalbo, 2012), la cita a Espino, textual: “La maestra quería 15 candidaturas plurinominales, de las que encabezan las circunscripciones, así como algunas candidaturas de mayoría en distrito muy favorables, ganables para el PAN; también algunas candidaturas al Senado de la República, tanto de lista como de mayoría.
“Felipe Calderón había acordado con Elba que si el PAN le daba esas candidaturas, ella lo recompensaría con apoyos no descritos para su campaña (…)”
Y tuvo punto de cita la reunión, hubieron los acuerdos. Es prolífico Espino en la revelación de los detalles, las complicidades electorales y, por supuesto, la repartición de candidaturas. La maestra Elba Esther cortó y comió buen pedazo del pastel calderonista.
Hoy la maestra está de vuelta. Al acecho. Ya está metida en el proceso electoral de este año.
¿Qué quiere ahora la maestra? ¿Qué negocia y con quién?
¿Alguien les cree que no, que no hay oculto?
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







