Fotos: ACG
Morelia, Michoacán.- “¿Cómo dialogar con maestros que bloquean carreteras y las vías del tren, que queman vehículos y agreden a policías?”
Fue uno de los cuestionamientos a las últimas acciones de los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que expresó el obispo auxiliar de Morelia, Carlos Suárez Cázares, durante la tradicional rueda de prensa de la Iglesia local.
Suárez Cázares criticó la manera en que los maestros buscan conseguir sus objetivos.
“Así (con violencia) no se arreglan las cosas, lo que hay que hacer es dialogar y que cada quien asuma la responsabilidad que tiene. Siempre hay que preferir el diálogo. Éste es un tema que parece que se está recrudeciendo, pero ya con una violencia fuerte, y es peligroso”.
Manifestó también su rechazo al hecho de que miles de niños queden sin clases debido a pugnas sindicales.
“La educación es un tema central, y es una pena lo que pasa con estas instituciones educativas. Imagínense que un día hagan huelga todos los médicos. La educación es vital, más importante que la misma salud, es una pena que un asunto de vital importancia esté tan convulsionado”.

Indicó que esa desidia a la hora de educar a las nuevas generaciones acarreará a la larga mayores problemas sociales para los michoacanos.
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“Imagínense ustedes a estos alumnos de estos maestros que no tengan clases durante un año… ¿qué tipo de crecimiento, evolución, van a tener? Cuando no se estudia es peor que perder la salud. ¿A dónde vamos así? ¿A dónde van nuestros niños y jóvenes así si las escuelas permanecen cerradas?”
El obispo auxiliar dijo comprender el uso de la fuerza del gobierno del estado, ya que es necesario para controlar algunas acciones.
“Hay peticiones extremas que se salen un poco de la manera en que se tiene que manejar ese tipo de cosas. Hay que tomar en cuenta que las autoridades tienen que impartir justicia. Al que le quemaron el camión o el coche, ¿qué culpa tiene? Pero la justicia tiene que ser aplicada de una manera razonable. Son situaciones muy lamentables… diálogo, sí, pero también se tiene que aplicar justicia”.
Suárez Cázares envió “un saludo, mis respetos, y un llamado a la cordura y a la sensatez”, y se mostró de acuerdo en que los maestros defiendan sus derechos. Sin embargo, criticó la manera en que lo hacen.
“Estoy de acuerdo en que ellos defiendan su salario y sus prestaciones, pero, ¿a costa de los chiquillos que se quedan sin clases? Un maestro tiene una responsabilidad muy grande, la educación de la juventud, así que (hago) un llamado para que solucionen sus conflictos y se pongan a ejercer su profesión, que es tan trascendental para el país”.




