Morelia, Michoacán.- Fausto Vallejo Figueroa, “el priista de cuatro frentes”, como él mismo se asumió en un medio nacional, abandonó hoy el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que le dio cargos durante 40 años, y fuero.
Para unos, político que mueve a la masa popular en Morelia; para otros, hombre “enfermo de poder”, que perdió la cordura política después de levantarse de un padecimiento físico que lo llevó a un trasplante de hígado, e insistir, a sus casi 70 años, que cumplirá en mayo, a seguir aferrado a los cargos públicos, aunque sea lejos del partido que lo hizo político.
Nunca restableció su imagen pública ante los profundos señalamientos de corrupción y de presuntas ligas con la delincuencia organizada al frente del Gobierno de Michoacán.

Fausto se ha dicho agredido e ignorado por los hombres del poder priista y los de la nueva camada, con acres señalamientos al dirigente Enrique Ochoa Reza, a quien ha calificado de arribista y de haberlo marginado de la participación partidista, como sí lo hizo con el resto de los exmandatarios michoacanos.
En contraparte, el exgobernador nunca aceptó que el alejamiento de la cúpula nacional priista inició después de la publicación de dos videos que involucraban a uno de sus hijos con el crimen organizado.
Sobrevino una suerte de desquite. Pocos correligionarios escaparon a los ácidos señalamientos del cuatro veces alcalde de Morelia. Ni el primer priista, Enrique Peña Nieto, los pudo esquivar. A mediados de este año, Vallejo Figueroa dijo del mexiquense que es un presidente débil, con los niveles más bajos de aceptación popular.
Gobierno a medias y trastocado por dudas de corrupción
El 15 de febrero de 2012, Fausto Vallejo rindió protesta como gobernador constitucional de Michoacán. Su gestión estuvo marcada por recurrentes señalamientos de corrupción y de nexos con el crimen organizado, de que habría financiado su campaña.
En abril del 2013, apenas un año después de haber asumido el poder, pidió licencia por 30 días que podría prolongar hasta por 90, para ser intervenido por un trasplante de hígado.
Finalmente, el Congreso del Estado aprobó ampliarle la licencia para ausentarse del cargo por 180 días.
En su lugar quedó Jesús Reyna, hasta entonces secretario de Gobierno, quien un año después sería acusado de tener vínculos con La Tuta.
En 2014, el entonces gobernador Vallejo Figueroa anunció un permiso más para una revisión médica; en ese lapso se difundieron dos videos que involucraban a uno de los hijos del mandatario charlando con La Tuta.
El 18 de junio de 2014, en medio de una embestida ciudadana de que Michoacán tomara rumbo, Fausto Vallejo Figueroa anunció por medio de su cuenta de Twitter que se retiraba del gobierno estatal para “atender su salud”. Hoy en un acto público renunció al PRI, con una historia que en la recta final de su militancia pesaron tanto o más los desatinos que los aciertos.




