Morelia, Michoacán.- Hoy fue un gran día para más de un centenar de niños que sufren algún tipo de cáncer, pues el ambiente navideño empapó las instalaciones del colegio Rosaura Zapata con regalos, concursos y hasta una pastorela.
El momento más esperado por los pequeños fue cuando comenzó la entrega de regalos por parte de los padrinos que decidieron apoyar a uno de los aproximadamente 200 niños que padecen cáncer, hemofilia y púrpura, otra enfermedad derivada del cáncer.
Los regalos solicitados iban desde los videojuegos, hasta las pelucas, ropa y juguetes, que gracias al trabajo conjunto con la asociación civil de Margarita Mondragón y los civiles interesados en sacarle una sonrisa a los pequeños, este 23 de diciembre, en vísperas de Navidad, pudo ser posible.
En el evento, que duró al menos dos horas, se presentó una pastorela que arrancaba las carcajadas de los pequeños presentes y que les transmitió el sentido y significado de la Navidad, además de acercarlos al teatro y las artes escénicas, ya que no todos los días cuentan con una oportunidad así.
De esta forma, “Cumpliendo un sueño” logró cambiarles por un momento la vida a los niños que diariamente disputan una batalla contra el cáncer, y que en días pasados, mediante una dinámica de la asociación, realizaron su carta a Santa Claus donde escribieron un regalo que desean recibir antes de que concluya el año, por lo que a decir de algunos niños, la espera fue prácticamente eterna.
En las cartas de los festejados este día figuraban deseos como una peluca, accesorio que para muchos podría ser insignificante y que para ellas y ellos puede significar recuperar la confianza consigo mismos y volverles a dar identidad de género ante el mundo que los rodea.
Otros más decidieron aprovechar la oportunidad para pedir videojuegos, para pasar un momento más agradable durante el difícil momento que viven prácticamente cada semana cuando acuden a realizar sus quimioterapias.
Los juguetes obviamente no podían faltar en la lista de Santa Claus, por lo que muñecas, hombres de acción, juegos de mesa, cocinitas, juegos de química, entre muchos otros, fueron repartidos por los diferentes padrinos que junto a los niños, llenos de ilusión, disfrutaron el momento matutino que albergó la escuela primaria Rosaura Zapata.












