¿Cómo le van a hacer las ‘tribus’ perredistas de Michoacán? No les queda de otra más que seguir la ruta trazada por el gobernador Silvano Aureoles, pues comparado con lo que tiene el partido a escala nacional, lo que conservan en la entidad no es mucho… ¡es muchísimo!
Sería el colmo que lo pusieran riesgo y lamentable que lo perdieran por pugnas y obsesiones electorales. Tendrán que aprender a negociar las candidaturas a partir de la realidad que les expuso ayer Silvano: pueden perder más de lo que pueden ganar si se aferran a un interés particular, por muy legítimo -en términos partidistas- que sea.
Quedó claro este fin de semana que el titular del Ejecutivo estatal tuvo que intervenir para calmar los ánimos que se exacerbaron, a tal punto que algunos militantes alertaban sobre las amenazas “rupturistas”, luego de la separación el viernes de la secretaria de Desarrollo Social, Miriam Tinoco, reconocida por todos como una medida de presión de Alternativa Democrática Nacional (ADN), en medio del relevo de la dirigencia local y la muy próxima definición de candidaturas al Senado y a las diputaciones federales.
En su diatriba -conscientemente planeada como parte desde la estrategia de su ‘tribu’-, Tinoco se dio tiempo para criticar incluso la política social del gobierno del estado y sus programas base.
Actitudes irresponsables de ese tipo son las que no se pueden permitir en el PRD. No están los tiempos para esos excesos. ¿Creen que así van a ganar posiciones y luego las elecciones? Tal vez las primeras sí, los comicios quién sabe.
El caso es que los perredistas -ya lo hemos dicho en este espacio- tienen ante sí un doble reto: mantener su crédito electoral en Michoacán e incluso ampliarlo y ser eje principal de la Coalición con PAN y MC, para lo cual tienen que mantener activa a su militancia, explicándole los alcances de la alianza electoral con la derecha panista y convenciéndola.
En ese camino deben también hacer un esfuerzo de acercamiento con militantes y simpatizantes de Acción Nacional y Movimiento Ciudadano, pues con claridad debe decirse que el principal argumento para formar la coalición es, primero, mantenerse en en tablero electoral y, segundo, la posibilidad del triunfo en las urnas.
Por ahí va parte de la enorme responsabilidad que se echó a cuestas el nuevo dirigente estatal, Martin García Avilés, quien tendrá la responsabilidad de hacer ese trabajo de convencimiento con la militancia de a pie y preparar la organización territorial para las próximas campañas.
Todo esto mientras concilia con sus homólogos locales del PAN y MC los términos -con candidaturas incluidas- de la Coalición Por Michoacán al Frente.
La fiesta es suya -les hizo notar Silvano-, y les recomendó no llegar cohibidos. De eso se trata.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







