A escala de lo local, fue en Michoacán la primera entidad donde las dirigencias de los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) hicieron eco de los acuerdos que empezaron a tejerse en lo nacional; la posibilidad de una alianza rumbo a 2018 asomó en el estado y las negociaciones aquí empezaron a fluir, sumándose al proyecto el Partido Verde.
Como debía ser, los dirigentes de los cuatro partidos acudieron al órgano electoral estatal y presentaron el registro del Frente Ciudadano por Michoacán. La futura coalición electoral, de concretarse, presentaría candidaturas comunes al Senado de la República, Cámara de Diputados e inclusive a las alcaldías y Congreso local, que también estarán en juego el próximo año.
La seriedad con la que siguieron las negociaciones encendió las alertas en el PRI y Morena, que advirtieron sin temor a la duda: si el Frente se hace realidad en Michoacán será la fuerza política dominante en los comicios de 2018.
Todo, sin embargo, quedó atado a lo que ocurriera en la negociación de las dirigencias nacionales de cada uno de los partidos. Siempre estuvo claro que se avanzaría al ritmo de lo que ocurriera con la candidatura presidencial.
Se acuñó incluso una frase, atribuida al perredista Jesús Ortega: si sale el acuerdo sobre el método para elegir al candidato presidencial, el resto de las candidaturas se acordará sin contratiempos.
En el caso de Michoacán, los perredistas y gente cercana al gobernador Silvano Aureoles advirtieron desde un principio que llevaban mano, cualesquiera que fuera el método.
Se sabe que, incluso, hubo un acuerdo en principio: la primera fórmula al Senado de la República sería para un perredista. En las candidaturas por las diputaciones federales tampoco habría problemas: se reconocería la presencia y fuerza de los partido en cada uno de los distritos electorales.
En eso estaban los frentistas, los de aquí. Y en espera de que las negociaciones nacionales no revienten.
Son horas cruciales. Quienes aspiran a un cargo de elección popular miran el reloj y perfilan escenarios, que serán muy distintos, en caso de que haya coalición.
Sus dudas están por despejarse.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







