Morelia, Michoacán.- El periodo colonial en la Nueva España (1521-1810) significó un holocausto para los pobladores originales. Los peninsulares redujeron en un 90 por ciento la densidad demográfica indígena entre los siglos XVI y XIX, refirió el doctor en Historia Enrique Semo Calev.
El prestigiado académico asistió este 16 de noviembre al Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) a dictar la conferencia magistral “El Marxismo en la Historia Colonial de México”.
Durante su disertación, el doctor en Historia Económica por la Universidad Humboldt de Berlín, puntualizó que la colonia en sí, además de generar divisionismo racial (españoles, indígenas, negros y mestizos), fue un holocausto.
“En los cálculos (demográficos) que se tienen, en el siglo XVI en el territorio de la Nueva España había 17 millones de indígenas, y lo más poblado era el centro con 8 millones, pero todo esa población se redujo en un 90 por ciento a lo largo de la colonia”, explicó.
Lo anterior, dijo, propició que África se convirtiera en la reserva territorial y poblacional para las colonias españolas en América.
“África era la casa de esclavos. Se calcula que cerca de 10 millones de africanos fueron explotados en todo el continente durante la época virreinal, y por ende generó una mezcla racial”, documentó.
El científico social sostuvo que el nacimiento del capitalismo y el colonialismo español fue temporalmente igual.
“Nacen a la par y las condiciones de uno y otro confluyen en un siglo XVI donde la aristocracia y la burguesía europea van en ascensión, lo que también confluye con la necesidad de la generación originaria de capital de cada uno de los países colonizadores, que requerían recursos para sostener sus guerras“, detalló.
Señaló que la producción de nuevas entidades históricas: indio, negro, blanco y mestizo, fueron impuestas como categorías básicas de las relaciones de dominación colonial, por ende, de racismo desde los españoles hacia las otras razas.
Aunado a lo anterior, Semo Calev comentó que la ideología imperante en el colonialismo, que bien puede ser un espejo en el siglo XXI, era la idea de una supremacía europea sobre los autóctonos. “Hoy en día es políticamente correcto aceptar que hay racismo, pero la realidad es diferente y ni hoy ni en el siglo XVI hay excepción en eso”, manifestó.
Tras una disertación de 3 horas, el experto mexicano concluyó en que el proceso colonial representó la reproducción material como único fundamento de la realidad, en el sentido de que los españoles aniquilaron las creencias religiosas de los autóctonos, con un fundamento ontológico, con lo que se destruyó un cultura milenaria oral.
Con ello, insistió, se hizo predominar la acumulación originaria de capital por excelencia de la colonia: el saqueo y súper explotación de la mano de obra indígena para satisfacer las necesidades del reino, lo que generó la sublevación indígena y mestiza a principios del siglo XIX: La Independencia de México, pero esa, ya es otra historia.







