Y si uno revienta… se revienta todo
Pasó el 15 de noviembre y por lo que se ve, se lee y se escucha, el llamado Frente Ciudadano por México se tambalea. Puede desmoronarse.
El 13 de diciembre vence el plazo para registrarse como una coalición electoral, y panistas, perredistas y emeceístas no se han puesto de acuerdo en el método para elegir a quien será su candidato presidencial; tampoco saben cómo elegirán a sus abanderados al Senado y a la Cámara de Diputados, y por supuesto no tienen claro si la coalición que desean será total, parcial o flexible.
Declaran sus dirigentes Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y Dante Delgado que lo importante es el proyecto, no las candidaturas; según dicen ese proyecto está “muy avanzado”.
Aunque ninguno de los tres ha abundado en la exposición de esos “avances”, se les puede conceder el beneficio de la duda; pero mienten Barrales, Anaya y Delgado cuando afirman que “el proyecto” está por encima de los nombres, los apellidos y los intereses personales.
Mienten con todas sus letras, porque eso precisamente, los nombres y los intereses de cada uno, son los que tienen atravesado el camino del dichoso Frente que, curiosamente, fue registrado como una instancia “sin fines electorales”. Casi casi como un club de amigos y de amigas que se reunían a tomar café.
¡Sí, cómo no! La realidad y el tiempo ya se le vinieron encima al ‘club’ y ahora tienen que actuar como lo que son, no sólo parecer.
Políticos profesionales es lo que son, de carne y hueso. Y no han dado su brazo a torcer: siempre les ganan sus intereses.
Y el máximo interés es por la candidatura presidencial. Aquí sí no hay de otra: si no desatoran este punto, ni para qué hablar de los demás.
La verdad, no se ve por dónde lo puedan desatorar. El panista Ricardo Anaya la quiere, como si fuera un designio; se siente firme por el apoyo que le dan, aparentemente, las dirigencias formales del PRD y de MC; la del PAN, la tiene controlada.
Pero hay otros tres aspirantes y ninguno da visos de querer hacerse a un lado. Otro panista, Rafael Moreno Valle, y los perredistas Miguel Ángel, Mancera y Silvano Aureoles, quienes elección abierta, consulta a los ciudadanos.
Y ojo, con uno que reviente, hará reventar al Frente; lo peor se vería después: PAN y PRD llegarían a 2018 más divididos, peleados internamente de lo que ya están.
Que cada quien saque sus conclusiones de un escenario así. No es difícil adivinar la coincidencia: sería catastrófico para los azules, de muerte para los amarillos.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







