FOTO: ACG

¿Autorizará la Secretaría de Hacienda los recursos extraordinarios que requiere la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) para el cierre de año? ¿Tendrá un incremento real el presupuesto para la casa de estudios el próximo año, tal como esperan las autoridades universitarias y reclaman los sindicatos?

Esas son dos de las preguntas que surgieron ayer cuando se supo de las reuniones que en la Cámara de Diputados tuvieron una comitiva de la Rectoría y dirigentes sindicales de la UMSNH con legisladores del PRI y del PAN.

En Morelia, en tanto, el gobernador Silvano Aureoles confiaba que la próxima semana espera una respuesta positiva a las gestiones que se hicieron en Hacienda y advertía que el estado no se endeudará para atender las obligaciones salariales que tiene la Universidad.

Las imágenes y declaraciones se quedaron congeladas en lo inmediato, estancadas en la coyuntura; pero el fondo del problema no se resolverá autorizando los cientos de millones que hoy se piden para el cierre del ejercicio 2017, ni siquiera con un incremento al presupuesto del próximo año, que además será nominal, no real.

No nos engañemos: la crisis financiera de la institución pasa por la reforma al régimen de jubilaciones y pensiones, adecuaciones a los contratos colectivos de trabajo con el SPUM y el SUEUM y la presentación de un nuevo modelo para la administración de la nicolaita.

Y no hay que crear expectativas con boletines y comunicados de ocasión emitidos por una u otra de las partes: la verdad es que aquellas condiciones son exigencias de los gobiernos federal y estatal y de los legisladores de todos los partidos.

Hay que decirlo con todas sus letras: en el Congreso no incrementarán el presupuesto para la Universidad Michoacana mientras no se encaminen aquellas reformas. Y no sólo no se incrementará, sino que nominal y realmente irá en decremento.

Si los dirigentes sindicales creen que tomando avenidas, cerrando carreteras y realizando plantones frente a edificios públicos van a cambiar esas exigencias, se equivocan. Están haciendo una pésima lectura de la situación.

Lo que si lograrán, en cambio, es agravar la crisis y llevarla al extremo de la inestabilidad institucional. Escenario que a nadie conviene.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí