Terminó en una tragedia más de los sistemas de justicia, político y electoral mexicano el sainete que protagonizaron el defenestrado fiscal contra delitos electorales, Santiago Nieto, senadores y dirigentes de todos los partidos.
Veamos si no: el caso que se investigaba por los supuestos sobornos de la empresa brasileña Odebrecht a la campaña del PRI en 2012 quedó, en términos jurídicos y de credibilidad, hecha añicos; no tenemos procurador de la República; carecemos de fiscal electoral; los partidos en el Congreso de la Unión están enfrentados y no se ve cómo podrán ponerse de acuerdo para designar a los relevos; faltan ocho meses para los comicios de julio, y parece que no habrá ya ninguna posibilidad de acuerdo para sacar las iniciativas pendientes y llegaremos al 2018 también sin fiscal anticorrupción.
Así es: rumbo a los comicios federales y estatales de 2018 son más los nubarrones que las certezas. Y esto sólo por nombrar la evidente crisis en el entramado institucional y partidista. Porque si le seguimos, la verdad, todo apunta a un escenario de alto riesgo.
En cuanto al caso del ex fiscal Nieto, hay evidencias de que todo fue una muy elucubrada trama para despistar a quienes seguían las pistas de Odebrecht en México.
Ahí están los hechos de la intriga, todos en dos semanas:
1) El lunes 16 de octubre presenta su renuncia el procurador Raúl Cervantes. Al dejar el cargo, afirma que la investigación del caso Odebrecht ha concluido y que están por presentar los cargos.
2) Toma su lugar, como encargado de despacho, el subprocurador Arturo Elías.
3) El miércoles 18, el diario Reforma pública una ‘entrevista’ con Nieto, en la que éste asegura que fue presionado para exculpar al priista Emilio Lozoya de haber sido sobornado por Odebrecht. Dice que hay una carta (que nunca presenta) para sustentar sus acusaciones.
4) El viernes 20 de octubre Nieto es despedido por Arturo Elías, por violar el “código de ética” de la procuraduría y poner en riesgo las investigaciones sobre Odebrecht.
5) Nieto pide al Senado ser repuesto en el cargo y legisladores del PAN, PRD, MC, Morena y PT forman un
bloque. Señalan que detrás de la destitución de Nieto está Los Pinos.
6) El Senado de la República es el escenario de la crisis.
7) El martes 24 Nieto nos sorprende a todos: no dijo lo que el diario Reforma le atribuyó sobre Odebecht y Lozoya. ¿Y por qué no lo desmintió en su momento? Dice que por respeto a la libertad de expresión.
8) Por todos lados ofrece entrevistas y ahora sí que sin querer queriendo de muchas maneras exonera a Lozoya.
9) El viernes 27 de octubre, tras 10 días de engaños y tretas, finalmente Nieto desiste de sus intenciones de ser repuesto como fiscal, porque no hay condiciones para regresar y cumplir bien con su trabajo.
10) El caso Odebrecht quedó en el limbo.
Y tan tan, la opereta ha terminado. ¡Felicidades a las mentes de la intriga!
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!








