Roma, Italia.- Un activista arrojó pintura roja el jueves en la Fontana di Trevi, 10 años después de hacer lo mismo en uno de los monumentos más famosos de Roma.
Graziano Cecchini insistió en que la pintura no dañará la fuente y que su acto es una protesta contra la corrupción y la sociedad en la capital italiana.

De acuerdo con testigos, Cecchini se trepó a un costado de la fuente y arrojó la pintura, convirtiendo la Trevi en una laguna roja turbia. La policía se lo llevó del lugar.
En una declaración, Cecchini dijo que la protesta fue “un grito de que Roma no ha muerto, está viva y lista para volver a ser la capital del arte, la vida y el Renacimiento”.
El autor, que en el pasado lanzó medio millón de pelotas de colores por la escalinata de la Plaza de España, señaló que siempre ha creído “en las formas de arte que emocionan y transmiten estupor, sentimiento y reacción”.
“Hoy Roma necesita reaccionar, despertar de este falso entumecimiento y gritar ¡no puedo más!”, destacó el activista en una publicación de su perfil de Facebook.
En este sentido vinculó su acción a una denuncia sobre el grado de degradación que padece la ciudad que, a su parecer, “está apagada y adormecida en medio de su propia suciedad y corrupción”.“Diez años después, repito mi actuación para tratar de sacudir los ánimos, acepto el riesgo de alzar la voz por todos aquellos que piensan que ‘no sirve para nada’”, destaca, para después asegurar que el producto rojo no daña el monumento.
El jueves por la tarde, las autoridades romanas habían cortado el flujo de agua en la fuente y la estaban drenando para prevenir daños por la pintura.

Fuente: El Debate







