Ciudad de México.- Los Rockets tuvieron un movido receso de temporada y antes de cambiar de dueños aseguraron mantener a James Harden hasta 2023 y lograron un cambio con el que se hicieron del armador Chris Paul. Con este tándem en las posiciones de guardias se erigen como la principal amenaza al dominio de los Spurs en la División Suroeste y elevaron sus bonos como candidatos en la Conferencia Oeste.
Justamente los Spurs fueron los que los eliminaron la campaña pasada en la postemporada, en un año en el que James Harden fue segundo en las votaciones a Jugador Más Valioso (MVP) y en la que se convirtió en uno de los mejores armadores de la liga.
Para los Spurs no hubo grandes adiciones como las de Houston en el receso. Firmaron como refuerzo al veterano Rudy Gay, quien se sumará al elenco que lidera Kawhi Leonard, LaMarcus Aldridge, el francés Tony Parker, el argentino Manu Ginobili y el español Pau Gasol. El sudamericano de 40 años aceptó jugar un año más mientras que el catalán reestructuró su acuerdo.
Para San Antonio se viene el reto de mantener su racha de clasificar a playoffs que va en 17 años en fila.
Marc, el mejor de los hermanos Gasol, volverá a ser el principal referente de los Grizzlies junto con Mike Conley, siendo junto con los Pelícanos de los estelares Anthony Davis y DeMarcus Cousins conjuntos con calibre para pelear por llegar a la postemporada y propinarse sorpresas a equipos en la élite de la conferencia como los Warriors, Spurs, Rockets y Thunder.
Los Mavericks, que hasta hace unos años peleaban el dominio de la división con los Spurs, lucen un escalón abajo del resto de los competidores con el veterano alemán Dirk Nowitzki como su gran referente en la que puede ser su campaña final en la NBA.
Fuente: Excelsior




