Morelia, Michoacana.- Ser mujer, indígena y migrante es la triada de condiciones sociales que sirven para una triple discriminación de las féminas que laboran en Estados Unidos, pero orgullosamente ellas siguen preservando las tradiciones en su familia binacional, pues con orgullo siguen vistiendo sus huanengos, manifestó Itzel Mauricio, integrante de la Asociación Migrante Purépecha en Estados Unidos.
Itzel brindó un emotivo mensaje en el marco de la inauguración del Foro Binacional de Comunidades Originarias Migrantes de Michoacán, donde resaltó la odisea que viven las mujeres, primero al cruzar la frontera de forma ilegal y después al instalarse en la unión americana, donde son víctimas de una triple discriminación.
“Las mujeres son valientes al enfrentarse a los fenómenos migratorios. Estando allá somos tres veces discriminadas por ser migrantes, ser indígenas y ser mujeres. Las mujeres se quedan solas en México, los maridos las abandonan y deben cruzar con sus hijos y caminar largos kilómetros con el chamaco cargado en el rebozo, con su llanto en medio del frío del desierto para estar con su familia”, narró.
A pesar de las circunstancias, expuso que las mujeres migrantes indígenas conservan sus tradiciones al otro lado de la frontera.
“Ellas son preservadoras de la cultura, pues se les transmite a los hijos. A pesar de humillaciones, portamos nuestros trajes tradicionales aguantando las burlas de escuchar ‘ahí va esa guare’ por usar huanengo, pero eso lo portamos de forma orgullosa”, compartió con el auditorio reunido en las instalaciones del Centro de Información Arte y Cultura (CIAC) de la Universidad Michoacana, sede del encuentro migrante binacional.
La mujer michoacana concluyó su participación señalando que las mujeres indígenas no deben avergonzarse de sus orígenes.
“No te avergüences por lo que eres, por hablar purépecha, no uses el inglés como lengua principal, tu origen es otro”, aconsejó.









