FOTOS: Alejandro Amado (enviado)

Ciudad de México.- Los puños arriba son para pedir silencio cuando alguien cree escuchar un grito de auxilio; de ser así y lograr el rescate viene el festejo de los cientos de voluntarios que están rescatando a las personas que quedaron bajo los escombros de Ciudad Jardín, en la Delegación Coyoacán. Luego el traslado a una ambulancia. En caso de encontrar cuerpos sin vida, viene un minuto de silencio.

Así transcurren las horas para los rescatistas, sin descanso, en los 44 edificios que colapsaron en la Ciudad de México como consecuencia del sismo de 7.1 grados Richter. En un edificio caído en las calles de Zapata y Prolongación de Peten, al sur de la ciudad, solicitan voluntarios de relevo pues las brigadas llevan trabajando toda la noche, al igual que en otro edifico colapsado en Amores, donde se ha logrado rescatar a 50 personas con vida.

Apagar el celular es obligatorio en las innumerables zonas donde hay fugas de gas; están por todos lados. En las brigadas de voluntarios, muchos de ellos no conocen el nombre de los que les acompañan; deben empujar los vehículos en los que trasladan la ayuda, pues los motores también puede provocar una explosión.

La solidaridad de la gente se ha desbordado llenando de víveres, agua y medicamentos los 50 centros de acopio con los que cuenta la Ciudad de México. En cuanto a víveres hay suficientes, incluso hay en exceso, pero lo que urge son palas, picos, polines, motosierras, cortadoras de concreto, sopletes, discos, gasolina para las fuentes de luz, más medicamentos y materiales de curación.

La delegación Cuauhtémoc permaneció en penumbras toda la madrugada; no hay energía eléctrica y aun así la gente no deja de llegar a tratar de brindar ayuda.

Muchas brigadas son redireccionadas al llegar al destino donde, les informaron, se necesitaba la ayuda.

“Ya hay demasiada gente, muchos víveres; déjennos los medicamentos y el material de curación”, indican los miembros de Protección Civil que coordinan las actividades mientras los mandan a uno de los 50 centros de acopio.

Así fue como llegamos al que está ubicado en la Plaza de Toros México, donde la ayuda se separa: agua, leche, alimentos preparados, enlatados, sueros e isotónicos, medicamentos, cobijas, todo con el fin de ser canalizado de forma eficiente y evitar que las brigadas estén deambulando de un lugar a otro sin que les reciban la ayuda porque ya hay bastante.

Hay incluso quien no quiere recibir ayuda, como sucedió con el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey Campus Tlalpan, donde varias camionetas de brigadistas se retiraron porque al llegar les dijeron que ellos eran una institución privada y “ellos resolverían su problema”, según lo expusieron voluntarios que tuvieron que llevar la ayuda a Ciudad Jardín, donde fue bienvenida.

Más de 5 mil voluntarios continúan las labores de rescate en el Colegio Rébsamen donde fallecieron 21 niños, cuatro adultos y 30 personas continúan en calidad de desaparecidos. Las labores de rescate continuaban. A los voluntarios les sorprendió el día intentando salvar vidas; miles de héroes anónimos cansados que van encontrando sus relevos en las primeras horas del día.

Hasta ahora la cifra de muertos se ha elevado a 248 en seis estados: 117 en la Ciudad de México, 72 en Morelos, 43 en Puebla, 12 en el Estado de México, tres en Guerrero y uno en Oaxaca.

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