El frente que por ahora constituyen PAN, PRD y MC avanza; puede convertirse en la alternativa y es, con mucho, el tema principal de la agenda política nacional. Sus detractores no han podido desprestigiarlo y los hechos -decíamos ayer- se alinean para consolidarlo. Traen plan definido y ayer presentaron sus propuestas legislativas en lo inmediato, entre las que destacan dar marcha atrás al gasolinazo, crear el mando mixto policiaco, eliminar el fuero y dar los toques que faltan, certeros, al sistema nacional anticorrupción.

Una agenda muy ciudadana, sin duda, y que para hacerse realidad llama -como debe ser- a la participación de los grupos organizados de la sociedad. Todo, o casi todo, pinta bien para los frentistas. Los enojos, despropósitos y denuestos que se escuchan desde el PRI y Morena son la mejor prueba.

Pero el caso es que es alta la expectativa y que su construcción tiene una meta bien definida: la elección federal de 2018. Y entonces ojalá tengan bien claro panistas, perredistas y emeceistas, que si a la mera hora se imponen la mezquindad e intereses de los grupos y naufraga lo que hoy promueven como un frente para el cambio de régimen, el costo que tendrán que pagar será altísimo.

El escarnio de sus detractores será brutal y la embestida de sus enemigos políticos puede darse sin piedad; pero sobre todo, que se olviden de algo importante en 2018. La sociedad les cobrará en las urnas un fracaso partidista que muy difícil se podrá quitar la etiqueta del engaño.

Seguramente también tienen claro que caminado los pasos que han dado y definido los objetivos y compromisos, a estas alturas ya no puede haber marcha atrás. Que cualquier matiz o cesión de los puntos de su agenda ante el PRI-gobierno, puede ser visto como un acto de traición y acaso de sabotaje al proyecto.

Dirigentes, gobernadores, legisladores, políticos sin partido, académicos, intelectuales y empresarios sumados al frente han llegado a tal punto que el planteamiento ha dejado de ser un compendio de buenas ideas y propósitos, para pasar a los hechos, a la política activa y al debate, desde ahora, de los temas que estarán en juego en los comicios del 18.

Vienen, pues, las semanas y los meses decisivos para el Frente Ciudadano por México. La elección del candidato presidencial marcará la pauta. Y si se ponen de acuerdo, la definición del resto de las postulaciones será como un día de campo, sin mayores contratiempos.

A escala de lo estatal hay muchas candidaturas ya muy bien definidas. Ni para que moverle. Por ahí no habrá problemas. No debe haberlos.

Así están las cosas; dicho en términos reales: en el Frente ya nadie se puede zafar.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

 

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