Si como dice Antonio García Conejo, a las claras se ven las intenciones del Gobierno Federal, del PRI y de Morena de boicotear y desprestigiar los intentos del resto de las fuerzas políticas de construir un frente amplio para los comicios del próximo año, es de esperar que se definan y conozcan pronto la convocatoria y términos en que los promotores negociarían el acuerdo electoral, así como el método de selección del candidato o candidata presidencial, por lo menos.
Sería el mejor antídoto al ataque que desde la izquierda radical y la ultraderecha se desató para descarrilar los esfuerzos frentistas, como advierte la lectura de los hechos de García Conejo.
No le falta razón al secretario general del PRD en Michoacán cuando ubica el origen de los principales enemigos del frente; sin duda son las dirigencias del PRI y de Morena los más interesados en desprestigiar hasta romper cualquier intento de alianza de otros partidos y organizaciones sociales que pudieran poner en riesgo sus proyecciones electorales hacia 2018.
Pero insistimos, ya lo hemos dicho en este espacio: sin convocatoria de los partidos, organizaciones sociales y empresariales, dirigentes y precandidatos interesados, el frente amplio es como la lectura de una carta de buenas intenciones, que ya sabemos para qué sirven.
Sin convocatoria, cada quien interpretó el proyecto como mejor le acomodó; lo convirtieron en blanco fácil de sus detractores, y hasta lo expusieron a los intereses de los grupos y aspirantes presidenciales que quieren encabezarlo.
Resulta, pues, imperativo dar un paso hacia adelante, que no tiene otra dirección más que decirle a los mexicanos con claridad qué se propone con el frente, qué compromisos y acuerdos son posibles; cuál es la agenda de un posible gobierno de coalición, y finalmente, cómo se determinará la candidatura presidencial.
Podrán decir que no es fácil y enumerar todas las complicaciones que se entiende existen entre tanta diversidad de opiniones, pero el tiempo corre y ya estamos prácticamente a dos meses del arranque del periodo de las precampañas, fijado en el calendario electoral para el 12 de noviembre.
¿Entonces? Por lo pronto el Consejo Nacional que este domingo celebran los perredistas puede ser el punto de partida.
Y a ver si no se hacen más bolas en el engrudo azul.
Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!







