Ciudad de México.- Nunca pensaron en dedicarse al cine para adultos. Tenían vidas ordinarias, iban a la escuela, cumplían con un horario de oficina o se dedicaban al modelaje. Pero tal como le sucedió al personaje de Mark Wahlberg en Boogie Nights, un día el destino tocó a sus puertas y les ofrecieron trabajar en la industria del entretenimiento para adultos.

Al principio respondieron con un rotundo no, luego dudaron, lo pensaron, estudiaron los pros y los contras y, cuando menos se lo imaginaban, ya estaban rodando su primer video.

No a todos les ha ido bien. Para algunos el arrepentimiento llegó en cuanto la popularidad les hizo perder familia, amigos o relaciones de pareja. Pero otros, en cambio, se lo han tomado con calma y hoy disfrutan de un trabajo bien remunerado que para muchos es un sueño.

En medio de ese glamour tan curioso que se desprende de la industria del cine para adultos, aderezado en la nota amarillista con historias truculentas en las que las enfermedades, los suicidios, las drogas y la prostitución tienen su parte, estas estrellas buscan no marearse y salir bien libradas.

 1. Jordi

Crédito: Twitter.

Su nombre real es Ángel, tiene 22 años y es originario de Ciudad Real, España. Un día, navegando en un sitio amateur, leyó que los productores estaban haciendo un casting para actores de videos para adultos. Decidió enviar un correo con sus datos y varias fotos “de sus atributos”. Un día después le llegó la respuesta en la que lo invitaban a Las Vegas a grabar su primer video. Estaba a punto e ingresar a la Universidad pero no se lo pensó dos veces. Hizo una maleta y tomó un avión hacia Estados Unidos. Desde entonces ha grabado varias escenas y tiene un contrato con Brazzers por una cantidad diaria que oscila entre los 10.500 y 31.500 pesos.

2. Verónica Rodríguez.

Crédito: Internet.

Esta venezolana de 22 años es actualmente una de las actrices más populares. Era modelo y un día le ofrecieron grabar un video. Se lo pensó mucho antes de dar el sí. El primero, confiesa, la puso muy nerviosa, pero después aprendió a disfrutar de un trabajo que es mejor pagado en el caso de ellas. Sin embargo, en el camino tuvo que dejar de hablarse con su familia que la rechazó y le retiró la palabra. Ahora, Verónica dirige su propia compañía de videos para adultos y ya no tiene que compartir sus ganancias con productores que anteriormente se quedaban con la mayor parte del dinero que ganaban por su trabajo.

3. Nacho Vidal.

Crédito: Internet.

Ignacio Jordá González, mejor conocido como Nacho Vidal, nació hace 43 años en un pueblo cercano a Barcelona. Su familia paterna es dueña de una importante empresa del ramo textil. Él hubiera podido seguir el camino empresarial de no ser porque odiaba ese ambiente. A los 20 años se relacionó con una chica que se dedicaba a la prostitución. Tras navegar sin entusiasmo en varios empleos que él consideraba mediocres, empezó a hacer shows de sexo en vivo en el legendario Salón Bagdad de Barcelona, un local que ofrece sexo en vivo. Ahí conoció a un productor de cine para adultos que le ofreció un contrato. Nacho no se la pensó dos veces. Grabó su primera escena y el resto es historia. Hasta el momento, ya perdió la cuenta de cuántos videos ha grabado pero estos se cuentan por miles.

4. Ramón Nomar

Crédito: Internet.

En su pasaporte aparece bajo el nombre de Ramón Enrique Pérez, originario de Venezuela y nacido en 1975. Sin embargo, Ramón Guevara o Ramón Nomar, como se le conoce en el mundo de los videos para adultos, se trasladó desde muy joven a La Coruña, España, donde cursó estudios hasta la preparatoria. Su padre lo había educado para que fuera militar. Pero a él eso de la disciplina marcial nomás no le llamaba la atención. Lo suyo era el surf. Llegó a ser un profesional que compitió representando a España en varios torneos internacionales. Pero un día, en una sex shop de Barcelona, alguien le propuso hacer un casting para un video. Necesitado de dinero, se lo pensó poco, pero acudió y se quedó con el trabajo. Desde entonces, ha grabado más de 500 escenas en España, Francia y Estados Unidos. Fue pareja de la actriz Lucía La Piedra durante varios años. Ahora vive en Madrid pero piensa mudarse a California donde, asegura, sí respetan a los actores del cine para adultos.

5. Helena Danae

Crédito: Instagram.

Es chef egresada del Instituto Gastronómico de Aguascalientes. Sus pasos previos antes de llegar a ser una de las actrices más populares fueron como modelo de lencería para un amigo fotógrafo. Esas imágenes llegaron a manos del director de SexMex, una de las pocas empresas mexicanas dedicadas a este negocio. Sin embargo, a pesar de que sus videos son muy vistos, su salario es muy bajo en comparación con lo que ganan las modelos en Estados Unidos: por una escena le pueden pagar cuando mucho, 10 mil pesos. A pesar de eso, Helena a dicho en varias entrevistas que lo hace porque le gusta y no tanto por el dinero.

6. Johnny Sins

Crédito: Instagram.

Conocido como “el pelón de Brazzers”, Steve Wolfe llegó a la industria tras renunciar a su empleo en una constructora. Una novia le propuso que se fuera a vivir a Los Ángeles para trabajar en el cine para adultos. Él se sonrió y no se lo tomó en serio. Sin embargo, un día su hartazgo por ese empleo llegó a su límite y renunció. Agarró sus cosas y se mudó a California. Al principio, tras varios casting, se sintió desilusionado pues los productores lo llamaban poco. Pero apenas empezó a trabajar con la empresa canadiense Brazzers, su popularidad se fue a las nubes y firmó un contrato de exclusividad por varios años. Actualmente es uno de los actores mejor pagados y reconocidos de la industria.

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