Morelia, Michoacán.- Los estudios geofísicos realizados en los alrededores de la Catedral de Morelia indican que hay una cripta que representa un cubo de 24 metros por lado; no obstante, se requiere de un comité interdisciplinario que explore el lugar y sólo después de eso, perforar para detectar los posibles túneles que existen en el primer cuadro de la capital michoacana, informó Alfonso Ortega Caire, encargado de vinculación de la Morelia Patrimonio Cultural de la Humanidad A.C.

En conferencia de prensa acompañado de los geofísicos que elaboraron el estudio, Ortega Caire señaló que después de concluir con los análisis científicos e históricos de la existencia de una cripta debajo de la Catedral de Morelia, ahora se debe dar un paso a conformar un grupo de expertos que lleven a la apertura de ese espacio inexplorado hasta ahora.

La propuesta de conformación del consejo es que esté integrado por un especialista en religión, historiadores, arqueólogos, geólogos, antropólogos físicos, museógrafos, ingenieros y arquitectos, quienes darán la pauta del camino que debe seguir la exploración de los presuntos túneles que comunican diversos inmuebles del Centro Histórico de Morelia.

Luego de los resultados de los estudios geofísicos que apuntan que hay una cripta de 24 por 24 debajo de catedral, la propuesta estriba en perforar la cámara de la cripta e introducir una cámara de video que llegue hasta los túneles que presuntamente comunican a catedral con otros inmuebles religiosos.

Los análisis del el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) duraron 11 años para llegar a la conclusión de que hay una cripta debajo de la Catedral, aún inexplorada.

Los análisis se ejecutaron en base a la resistividad eléctrica con tecnología patentada en la UNAM, así como como radares electromagnéticos, cuyas resonancias permitieron acotar la existencia de lo que ha sido denominado como “estructuras” no naturales.

Según el especialista René Chávez, para hacer el estudio se colocaron electrodos en las baldosas del atrio de la Catedral de Morelia, cuyos impulsos magnéticos fueron interpretados por un software que permitió dar lectura a los yacimientos existentes debajo de la catedral, de ese primer análisis efectuado en el 2009, se desprendieron dos mil 439 observaciones en el subsuelo.

Un estudio posterior, del año en curso (con tecnología mas reciente) que incluyó el uso de radares electromagnéticos, consistió en la colocación de 92 electrodos en el atrio y los resultados indicador que hubo cinco mil 481 observaciones, casi el doble del anterior estudio.

Con esos resultados científicos, la interpretación del software y los documentos históricos, se indicó la existencia de la cripta y túneles, no obstante, los representantes del Instituto de Geofísica de la UNAM, los han preferido llamar “estructuras”.

“Los llamaremos túneles hasta que los veamos físicamente, antes no”, concluyó el especialista.

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