Aclarar el rumbo y destino del dinero asignado al sector salud y, sobre todo, devolverle la vida al olvidado Seguro Popular. Así podría llamarse el capítulo de la historia que empezó ayer el gobernador Silvano Aureoles con la compra de un lote de medicamentos que asegura el abastecimiento en prácticamente el 100 por ciento de hospitales y clínicas de los 113 municipios de la entidad.
El sólo anuncio de la inversión que se hizo por 600 millones de pesos para la compra de medicinas y las imágenes que se conocieron de la adquisición es ya importante; pero es y será aún más trascendente para los michoacanos, si se cumple con lo que expuso el jefe del Ejecutivo estatal: es apenas el inicio de una estrategia integral para asegurar el abastecimiento y cobertura universal de medicinas de la canasta básica en la entidad.
Beneficiarios directos, en cifras reales, serán los más de 2 millones 300 michoacanos inscritos en el Seguro Popular, que durante las dos administraciones pasadas fue convertido en algo así como la caja chica de los gobernadores y secretarios de Finanzas de Michoacán.
Así es de que devolverle la vida a una de las instituciones base de la seguridad social de la población, sobre todo de la de menos ingresos, debe valorarse en su justa dimensión: no se puede avanzar en los programas sociales sin el cumplimiento de sus dos premisas básicas que son la alimentación y medicamentos para la población. De ahí parte la justicia social.
Por eso su trascendencia. Más todavía porque de todos es conocido que durante muchos años los recursos asignados al Seguro Popular fueron desviados a cualquier otra cosa, menos a la salud y bienestar de los michoacanos.
Aún sigue investigándose a dónde fueron a parar alrededor de 10 mil millones de pesos que entre 2010 y 2015 debieron invertirse en el Seguro Popular de Michoacán y que ahora “nadie” sabe su destino.
Por esos desvíos y abusos ya hay denuncias penales e investigaciones en curso. Que se aclaren los hechos y se castigue a los responsables, también es justicia social. ¿O cómo se le dice cuando se le quita a los más pobres?
Ahorrémonos calificativos. El que haya pensado es el correcto.
Se sabe, sí, que nos falta ver cumplido otro de los cuadros básicos indispensables para la salud pública nacional: justicia social y combate a la corrupción y a la impunidad.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







