Nos despertamos y Osorio seguía ahí. No nos referimos al secretario de Gobernación, quien parece se quedará anclado en su oficina de Bucareli, sino al técnico colombiano del Tri, que ojalá pronto agarre sus maletas y nos diga adiós. Nadie lo va a extrañar.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí