José Cacho
Salvador Escalante, Michoacán.- El desfile en conmemoración de la edición 52 de la Feria Nacional del Cobre culminó bajo la mirada de las autoridades estatales y municipales que aplaudieron los vistosos carros alegóricos que circularon por la calle principal de Santa Clara del Cobre.
Cerca de las 13:00 horas comenzó el desfile con los sones purépechas de la banda de viento, acompañada de la banda de guerra, que al situarse frente al estrado callaron para que ante el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, se coronara a las reinas de la Feria Nacional del Cobre.
El contingente proseguía mientras los diversos carros alegóricos circulaban en la rúa principal del Pueblo Mágico. Algunos de ellos simulaban los talleres donde se forja la artesanía de cobre, metal que es calentado a través del aire impulsado por un fuelle a las brasas y después golpeado por varios hombres.
Ante uno de estos carros alegóricos, el mandatario estatal probaba sus destrezas con el mazo para el martillado del ardiente cobre, bajo la ayuda del edil de Salvador Escalante, Jesús Lucas Ángel, lo que causó que el público arrojará porras de ánimo a los dos encausados.
En otros carros más, que formaron parte de la pasarela, se presumió la variedad de artesanías que se ofertan en el municipio: desde los muebles y sillas de madera de Opopeo; los bordados y gabanes tejidos en el tradicional telar, técnica legada y enseñada desde el tiempo de Vasco de Quiroga y la variedad de piezas que los hábiles artesanos han desarrollado con el golpeado de diferentes martillos.
La marcha conmemorativa también incluyó una muestra de la producción aguacatera de la zona, pues Salvador Escalante es de los primeros municipios en producción estatal, así como en la cosecha de berries, maíz y semillas de forraje.
Y como en cada desfile no faltaron los caballerangos y jinetes que lucieron sus mejores montas, suertes y destrezas bajo finos caballos, que saludaban a su paso al gabinete estatal que asentía al pasar el convoy equino.
Así y bajo un clima templado, que quema las mejillas y con aires a tierra mojada, concluía el desfile, bajo el sonido de una Feria Nacional del Cobre que toma forma y que convierte a dicho metal en una pieza de arte, reconocida a nivel mundial por su calidad, proveniente de manos michoacanas.









