Larga y muy animada fue la conversación que ayer sostuvieron el senador priísta Ascensión Orihuela y los diputados locales Xóchitl Ruiz González y Roberto Carlos López García. A ‘Chon‘ y Xóchitl, incluso, se les vio llegar muy juntos hacia el mediodía a la inauguración de la nueva sede que tendrán los presidentes municipales del PRI en Morelia, por avenida Acueducto.
El punto de la plática no fue otro que el de la comparecencia -que tendría lugar en el Congreso local hacia las 14 horas- del secretario de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático (Semarnacc), Ricardo Luna García, con las inspecciones a las huertas aguacateras como tema obligado.
Orihuela, con intereses que podrían verse afectados por esas inspecciones, vino a tirar línea. Y la tiró. Por eso Xóchitl ni tiempo ni ganas tuvo de degustar las carnitas, birria, barbacoa, quesos y guajolote en mole con que los alcaldes del tricolor agasajaron a sus invitados.
Olvidada de las delicias que tenía enfrente, ella estaba concentrada en las instrucciones que le daba su jefe político. Y salió corriendo al edificio del Congreso, donde no debatió… Más bien gritó, acusó y hasta violentó el formato de la comparecencia de Luna García.
Porque no vayan ustedes a creer que en la agenda de Xóchitl y Roberto Carlos -ex líder de la CNC en el estado, hay que recordarlo- estaban los asuntos relacionados al uso del suelo, los incendios provocados y el equilibrio ecológico. Para nada. Las notas y crónicas de los reporteros que cubren las actividades legislativas, dan cuenta de exabruptos y de rudezas con claras intenciones reventadoras.
Estupefacto, el secretario Luna García debió escuchar al ex dirigente del sector campesino priista acusarlo de “politizar” la supervisión de las huertas y los operativos contra los abusos y la ilegalidad, y a la aguerrida Xochitl espetarle que es un “corrupto” que cobra a los aguacateros para evitar revisiones y sanciones.
Pruebas no presentaron, por supuesto que no. Ellos llevaban otra línea: la del golpeteo y la descalificación.
En fin, su jefe Chon siguió en el ágape con los alcaldes de su partido. Muy ricas estuvieron las carnitas, la birria, la barbacoa y el mole.
¿Rebanadas de aguacate? También hubo. No podían faltar entre tanto prominente.
Pero lástima: no hubo itacate para Xóchitl. Tampoco para el cenecista. Ayer no.
¿Y Luna García? Como no todos los priistas le siguen el juego a Chon, salió bien librado. Dicen las crónicas que incluso en ningún momento perdió la calma…
Menos por la noche, cuando recibió la notificación de que ahora será titular de la nueva Secretaría de Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet)
Para Luna fue el itacate. Y a manos llenas.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







