Inseguridad: entre lo que es, lo que no es y lo que fue, la ecuanimidad
Ayer una voz se escuchó bordando la ecuanimidad. Fue la del presidente de la Asociación de Industriales del Estado de Michoacán (AIEM), Ricardo Bernal Vargas. Sí, dijo, faltan acciones y mucho trabajo para mejorar la seguridad, pero ya hay cambios que hay que valorar y habrá que seguir empujando para que haya más y se noten más.
De eso se trata. O nos anclamos rumiando en torno de los acontecimientos de inseguridad y violencia que aún se presentan en la entidad; o reconocemos los cambios que se están dando y jalamos, la mayoría, en esa dirección.
Lo expuesto con toda claridad por el empresario -desde una posición claramente ciudadana- nos hizo recordar lo que el gobernador Silvano Aureoles confió a un grupo de periodistas con los que se reunió el viernes de la semana pasada. Logros, avances y cambios en materia de seguridad los hay en Michoacán y son evidentes… Ahora bien, que el problema no se ha resuelto del todo, pues sólo un necio o un tonto lo negaría.
Pero ¿con qué nos vamos a quedar? O se sigue trabajando y avanzando o seguimos en la discusión sobre lo que falta hacer.
En ese mismo encuentro, el procurador estatal Martín Godoy Castro exponía: con todo el peso de los antecedentes, se han tenido logros importantes, se están cumpliendo objetivos y se avanza hacia metas bien definidas, sobre todo en lo que a persecución de células delictivas se refiere.
Que aún estamos expuestos a situaciones y eventos de alto impacto social o mediático, eso no se ha negado. Pero el caso -convenía Godoy Castro- es que los cambios son notorios y hoy Michoacán empieza a experimentar una situación de mayor seguridad, con respecto a lo que se vivió en años anteriores.
Además, hay una sola dirección y una única convicción, decía el titular de la Procuraduría de Justicia en esa reunión del viernes.
Ponderemos: a esos antecedentes que Godoy Castro se refería, sumemos también los problemas estructurales que como nación tenemos -a los que hizo referencia el gobernador, por cierto- y que nos obligan a aceptar, todos, que falta mucho por hacer, que hay estrategias que se tienen que revisar e incluso cambiar…
Pero no nos podemos quedar ahí. Y como dijo Bernal Vargas, en el caso de Michoacán: hay que ver también los cambios que se han dado y, por lo pronto, agarrarnos de ellos. Y seguir empujando para que haya más.
Y se trata de una tarea a largo plazo. No hay varitas mágicas.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







