José Cacho
Morelia, Michoacán.- Dentro de la función pública se castigará no sólo la corrupción, sino también que los recursos financieros se ejecuten en obra que beneficie a la sociedad, en especial a sectores vulnerables, ya que muchas veces se realiza obra que es superficial y que no logra sus cometidos, anunció José Luis Salgado López, titular de la Auditoria Superior de Michoacán (ASM).
El auditor señaló que las autoridades municipales y estatales cuentan con cientos de indicadores que los ayudan a orientarse para que la obra pública se gestione hacía las necesidades reales de la población, como lo es la instalación de servicios de agua, alcantarillado, electricidad, salud o educación; muchos gobiernos prefieren construir obras que sean reconocidas, pero que no generan ningún beneficio a la sociedad, pues son superficiales, con dinero que fue mal ejecutado.
Desglosó que el presupuesto de la mayor parte de las alcaldías deriva del Fondo 3 y 4, que representa 75 por ciento de sus recursos, con proyectos que resultan poco favorecedores al municipio, ya que pocos cabildos invierten en servicios, pues su mentalidad es que la obra de ese tipo no es reconocida por sus habitantes, porque al final los proyectos quedan ocultos en la tierra.
El titular de la ASM indicó que buscarán que los gobiernos proporcionen obra que ayude y mejore la calidad de vida de los michoacanos, ya que con el Nuevo Sistema Anticorrupción las anomalías que detecte su organismo serán llevadas al deslinde de responsabilidades ante el Tribunal de Justicia Administrativa, quien emitirá las sanciones correspondientes.
Refirió que la ASM continúa supervisando y ejecutando auditorías, aunque estas presentan un retraso de un año; con el nuevo protocolo anticorrupción, podrán emitirse observaciones más prontas conforme las quejas son realizadas, para que se lleve un control más exacto en las acciones de la administración pública.




