Alejandro Amado
Morelia, Michoacán.- Las mujeres católicas y no católicas tienen toda la autoridad moral para decidir libremente respecto de su sexualidad y el momento de elegir su maternidad, declaró en entrevista exclusiva Aidé García Hernández, coordinadora de Relaciones Interinstitucionales de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).
Consideró que a partir de que las mujeres tienen derecho a interrumpir su embarazo en la Ciudad de México, se han reducido los riesgos que corren las mujeres al practicarse abortos bajo condiciones inseguras.
“Se ha reducido la mortalidad materna, y eso es positivo. Las mujeres entran en un proceso de ciudadanización al ejercer un derecho. El derecho a la maternidad voluntaria es un tema muy importante. Estamos porque a las mujeres se les garantice el derecho a la maternidad voluntaria y que tengan una gama de posibilidades.
“Las mujeres que se practican una interrupción del embarazo pasan por un dilema ético, toman su decisión de acuerdo a la circunstancia y la situación que atraviesan. CDD promueve el respeto a las mujeres a ese derecho”.
La representante de la organización, misma que se define como católica y promueve la educación sexual y los derechos reproductivos de las mujeres, refiere que 8 de cada 10 mujeres que se han practicado una interrupción legal del embarazo son católicas.
En una encuesta entre la feligresía sobre la interrupción del embarazo, el 80 por ciento dijeron estar de acuerdo con la interrupción del embarazo si esta pone en riesgo la vida o la integridad de la mujer.
En contraste, grupos de corte conservador como la delegación Michoacán del Frente Nacional por la Familia, expresó en una de sus ruedas de prensa que incluso está en contra del aborto aun cuando se trate de violación.
Lo anterior pese a que en todos los estados del país se permita el aborto bajo esa circunstancia.
“Hay injerencia indebida de la jerarquía católica”
Para Aidé García existe una injerencia indebida por parte de la jerarquía católica, incluso también de la evangélica, al querer incidir en las políticas sobre un asunto que es un derecho humano.
“Nos preocupa el que quieran imponer una visión moral, religiosa a las políticas públicas, eso nos parece desafortunado, inapropiado, además daña la separación de la Iglesia de los asuntos públicos”.
Respecto de la sugerencia del cardenal Carlos Garfias Merlos de poner a consulta un derecho consagrado en el Artículo 4º, el de decidir de forma libre e informada el número y espaciamiento de los hijos, la representante de CDD dijo respetar su opinión.
Sin embargo, subrayó que nunca puede imponerse la formulación de una política pública que venga desde cualquier postura religiosa, sea o no católica.
“Si ya tenemos leyes que garanticen a las mujeres la posibilidad de elegir cuántos hijos y el espacio entre estos, que la jerarquía católica no lo reconozca me parece desafortunado. No siempre las opiniones de la jerarquía católica coinciden con las de la feligresía”, añadió.
A diferencia de grupos de corte conservador como el Frente Nacional por la Familia, que se resisten incluso a temas como la educación sexual, para Católicas por el Derecho a Decidir “Se trata de un asunto de Salud Pública”.







